El pasado 4 de abril se conmemoraron 15 años del lanzamiento del disco «Ahí Vamos», el cuarto disco de estudio de Gustavo Cerati y uno de los más escuchado en la plataforma de Spotify. A partir de ello y más que abordar este disco, como lo hicieron diferentes medios a inicios de esta semana, la propuesta acá es un repaso a partir de la excusa de la conmemoración del disco para poder repasar sobre la búsqueda musical del ex Soda Stereo y su “cronología” solista.

Finalizada (o pausada) la etapa de Soda Stereo, Cerati incursionó en la búsqueda de nuevos sonidos, los que ya se podían evidenciar en las últimas producciones de “Soda”, como lo es Dynamo o el Sueño Stereo. Pero en su faceta solista, su búsqueda y atrevimiento fue aún mayor en donde si bien, aún habían guitarras, la distorsión o protagonismo de estas iban disminuyendo en su primer disco, Amor Amarillo, dando paso a nuevos matices musicales, los que se pueden evidenciar en Av. Alcorta, la re-versión de Bajan de Pescado Rabioso, o de a poco dejando atrás la guitarra como en Pulsar, tema que se podría interpretar como uno de los primeros acercamientos a ese sonido más electrónico que caracterizaría al Cerati solista, en desmedro de los intereses musicales del ‘fan’ estricto de la “sodamanía”.

Luego llegaría Bocanada, el que para muchos sería uno de esos discos de culto del músico argentino, de esos discos que hay que escuchar, ya que aquí, con temas como Tabu, Engaña, Beautiful o Y si El Humo Esta En Foco…, nos muestra un mayor acercamiento a sonidos propios de sintetizadores de la electrónica, pero aún así manteniendo arreglos en guitarras que entregan ese sello propio del ex Soda. Cabe mencionar que es en este álbum en donde se lanza Puente, tema fuertemente coreado en sus conciertos, y más aún, por las personas que asistieron a su funeral en septiembre del 2014.

Ya en 2002, fue el turno de Siempre es Hoy, un disco que ya derechamente juega con los sonidos electrónicos y que para malestar de los “rockeros” no causó tanto agrado, más aún cuando posterior a su lanzamiento se estrena las reversiones y remixes del mismo disco. Entre el rock y el pop se podría comprender a este disco destacando temas como Tu cicatriz en mi, o Vivo

Luego se da paso a su cuarto álbum de estudio, Ahí Vamos, disco que convoca esta reseña y que  para muchos es uno de los mejores discos de Gustavo Cerati ya que aquí se podría escuchar un “regreso” musical al Gustavo rockero propio de los show’s en vivo, en donde muchas veces destacó por un juego de escalas y solos de guitarras potentes que hacían destacar varios de los temas de Soda como de su carrera solista. 

Lanzado el 4 de abril de 2006, es el disco que más canciones populares de su carrera solista tiene, destacando canciones como: Crimen, La Excepción, Lago en el Cielo, Adiós o Bomba de Tiempo.  

Entre las características de este disco destaca el éxito que este logró, no solo en Argentina, sino que también en México, Colombia y Chile. En compañía de los músicos Leandro Fresco, Fernando Samalea, Richard Coleman, entre otros, protagonizaron una gran cantidad de presentaciones en Latinoamérica e Inglaterra.

En esta dinámica de búsqueda constante de un sonido que lo diferenciara de Soda Stereo, son varios quienes afirman que en el proceso de composición y producción del Ahí Vamos Cerati reconoció que tenía una intención clara de lo que él quería lograr con dicho disco. Cabe mencionar que acá su hijo, Benito Cerati, quien a finales del año pasado estrenó nuevo disco con su proyecto Zero Kill, colaboró en la letra de Adiós.

Otro elemento a considerar, es su presentación en el Festival de Viña del Mar en febrero de 2007, en donde mi recuerdo es que una de las críticas más emitidas en aquella época era que se esperaba ver a Cerati Solista, una presentación de Soda Stereo. Si bien, el músico entregó tres canciones para el recuerdo, Té Para Tres, Juego de Seducción y una versión en la tónica del Ahí Vamos, Prófugos. El protagonismo del  show fue de manera casi íntegra hacia el último disco lanzado, en el cual mostraba este juego musical del pop, de lo electrónico y del “Röckstar” 

Tras el lanzamiento de Ahí Vamos vendría Fuerza Natural, último disco de Gustavo y que si bien, en alguna ocasión mencionó que lo compuso de manera rápida y quizás eso es demostrable al momento de escucharlo, ya que se reconoce un vaivén extenso de diferentes influencias musicales, considero importante destacar  una frase que se encuentra en el comentado documental “Rompan Todo” de Netflix: 

si yo me retirara ahora en este momento… no creo que sea muy factible… pero supongamos que sí, me iría contento por Fuerza Natural”. 

Es en todo este resumido viaje y aprovechando el “cumpleaños” de Ahí Vamos, es que cabe destacar que si bien, considerando la gran cantidad de músicos y músicas en Argentina que todos los años conocemos, en particular Cerati, destaca no solo por la popularidad que tuvo Soda Stereo o su carrera independiente, ya que, estar bajo el alero de Sony Music fue algo que impulsó la internacionalización de sus trabajos musicales, es importante destacar esa constante búsqueda de re-inversión musical, su faceta de productor, de músico y de oyente, en el cual esto último se apreció cuando tocó parte de Cementerio Club en la mítica versión Té para Tres del  unplugged de Soda Stereo, o la ‘intro’ de Chrome Waves de Ride en Un Misil en Mi Placard (mención honrosa a Ride, quienes en su presentación en Chile, 30 de abril de 2019 dedicaron su canción al músico argentino). Su búsqueda musical y réplica hacia los diferentes proyectos musicales que a él le gustaban, destacando desde Sting, el sonido shoegaze, el juego de la electrónica, el sintetizador y el constante diálogo con el rock.