Durante este fin de semana, Arena Recoleta abrió sus puertas para dar lugar al Aldea Festival, instancia que convocó a grandes nombres de diversas escenas nacionales en un mismo escenario.

En su primera edición, el festival ofreció en su lineup un repertorio y grandes artistas. Pasando por Yorka y Anisas, revelaciones del indie pop, así como a los Kuervos del Sur y Franja de Gaza, bandas insignes del rock local gracias a la vasta trayectoria de cada una.

El toque urbano se lo darían dos de las bandas de rap más interesantes que han pisado los escenarios nacionales en un buen par de años: Cómo Asesinar a Felipes, que ya cuentan con reconocimiento internacional, y La Brígida Orquesta que, conducida por el inconfundible flow de Matiah Chinaski, inyectaría de jazz y hip-hop el último respiro del encuentro.

La fecha no sólo era la oportunidad para poder ver a algunos de nuestros exponentes nacionales favoritos, sino que también significó una fecha importante para algunas bandas. Los Kuervos tocaron un “megamix”, como ellos mismos lo bautizaron, de su primer álbum, Porvenir, que está pronto a cumplir 10 años. Mientras que La Brígida anunció se tomarían un receso de los escenarios hasta marzo o abril

La tarde, eso sí, enfrentó un poderoso enemigo: una de las temperaturas más altas de la historia en Santiago, que casi alcanzó los 39°C. El sofocante calor convirtió al Arena Recoleta en una caldera durante un par de horas. Por lo demás, los periodos excesivamente largos que hubieron al momento de probar sonidos y preparar el escenario para la siguiente banda, también significaron un problema para el público.

Sin embargo, el recinto, aproximadamente, 3/4 de su capacidad, era prueba más que fehaciente de que la convocatoria había sido un éxito. Los espectadores se aglomeraba frente al escenario y coreaba cada una de las canciones que los artistas presentaban. Sin duda, la mayor victoria de un evento musical es que el público responda como lo hicieron los asistentes al Aldea.

En definitiva, una velada llena de emociones y distintas vibras que terminó como debería todo festiva: con un público feliz, sin voz y con ganas de repetir la experiencia.

Revisa la galería de imágenes completa / Fotografías por Francisco Millan G