Con su sexta temporada dividida en dos partes culminó uno de los grandes éxitos de Netflix. BoJack inicia un proceso de introspección mediante el cual busca redimir sus grandes errores del pasado, mientras que quienes lo rodean hacen su propio camino.

La serie estrenada en el año 2014 fue una de las primeras apuestas originales de animación de la plataforma de streaming. Junto con Rick and Morty, surgió una nueva ola que reivindicó la animación como un contenido ya no dirigido a niños, sino que con un foco en los adultos. Esta vez, nos trasladamos a Hollywoo, un universo en el que conviven humanos y animales en medio de una ciudad que gira en torno a la industria del cine y la televisión.

A lo largo de siete temporadas pudimos conocer a BoJack, un caballo que luego de convertirse en una de las figuras más famosas cae en decadencia a su ya mediana edad. El dinero, la fama y el alcohol lo sumergieron en una depresión y ansiedad que le dificulta lidiar con sus más cercanos y consigo mismo. Ello le trae constantes problemas, sintiéndose constantemente solo e incomprendido.

Su creador fue Raphael Bob-Waksberg y su productora Lisa Hanawalt, quien se encargó de diseñar los personajes. Ambos lograron crear una serie que lidia con trastornos mentales, adicciones e inseguridades que usualmente queremos ocultar en nuestras vidas. Por otro lado, su perspectiva feminista y la visibilización de la comunidad LGBT+ va en consonancia con las demandas sociales de la actualidad. Estos dos aspectos, en conjunto, hicieron que Bojack Horseman nos hiciera reflexionar sobre nosotros mismos y las actitudes que en ocasiones tenemos hacia otras personas. Todo ello mediante el humor y el sarcasmo, con el que los personajes se ríen de sí mismos constantemente.

Su última temporada, finalizada en el mes de enero, nos traslada a la vida de Bojack luego de su rehabilitación. Intentando empezar desde cero al trabajar como profesor de actuación en la universidad donde estudia Hollyhock, su hermana, surgen nuevamente los problemas. La confianza en sus capacidades llega de a poco y es posible apreciar lo mucho que ha mejorado, pero los intentos de personas ajenas por sacar a la luz sus terribles actos del pasado lo volverán a atormentar.

Diane vive con su novio en Chicago, alejada del ambiente que la deprimió por muchos años. Aún así, los traumas de su niñez la siguen atormentando y dificultan la escritura de su nuevo libro. La aceptación sigue siendo para la periodista uno de sus retos más terribles. En el proceso de abandonar sus inseguridades y confiar en sus capacidades, Diane se da cuenta que en vez de apoyar a otros, debe aprender a apoyarse primero a sí misma. En el proceso de escritura es por fin capaz de darse cuenta de los hechos del pasado que le repercuten hasta el presente.

Todd ha encontrado su camino cuidando a la pequeña hija de Princess Carolyn e intenta recuperar la confianza de sus padres. La vida irresponsable que llevaba en el pasado ha quedado atrás casi por completo. Con una nueva posibilidad de establecerse e independizarse, es posible apreciar la madurez que ha alcanzado. Y con ello, la amistad con Bojack que en un minuto resultó dañina, se comienza a recuperar. El personaje de Todd resultó muy significativo en la serie principalmente porque representó a una minoría muchas veces invisibilizada: las personas asexuales. Principalmente, derivó en que se derribaran ciertos mitos sobre la comunidad.

Princess Carolyn, por su parte, ha logrado encontrar un equilibrio entre el trabajo y su vida, en parte gracias a Judah, quien le ha dado apoyo en sus decisiones y brinda organización a su rutina. La relación entre ambos se convierte en un vínculo extremadamente sano en donde por fin ella recibe tanto cariño como el que otorga, a diferencia de sus relaciones anteriores en que no obtenía lo que buscaba.

Los capítulos de la segunda parte son de los mejores de la serie. Han recibido múltiples alabanzas por parte de los espectadores, sobre todo el penúltimo de ellos. En él se puede ver la evolución del protagonista, quien luego de tocar fondo sueña con las personas que han marcado su vida. En un sueño lleno de metáforas, Bojack por fin se reconcilia con su familia y amigos en un intenso diálogo con la muerte. Y pese a que está a punto de perder todo reconocimiento social, la reconciliación consigo mismo le trae tranquilidad frente al porvenir.

El cierre de la serie da cuenta de cómo un grupo de amigos, cada uno con sus propios problemas, convive durante años compartiendo un mismo ambiente. Sin embargo, todo cambia con el fluir del tiempo y ciertas etapas se cierran. Ello es lo que ocurre en el fin de  BoJack Horseman, ya que las personas cambian y sus intereses también. Se retrata así la nostalgia de la separación, pero sabiendo que el cariño se mantendrá pese a la distancia. Y con ello, la esperanza que en un minuto el protagonista vio perdida, está más presente que nunca.

Para sus fanáticos será difícil encontrar una serie como BoJack Horseman, pero sin duda no pudo haber terminado de mejor forma. En un período de aproximadamente seis años pudimos conocer personajes entrañables con dilemas existenciales, que en ocasiones no sabían lidiar con sus más cercanos. Sin embargo, cada uno de ellos creció como persona y fue capaz de encontrar su propias metas, aunque esta vez separados unos de otros.