El viernes 22 de noviembre, tortuganónima estrenó su cuarto trabajo de estudio el cual pretende romper con el encasillamiento del género math rock, mostrando un disco más atrevido en composición y ejecución y con una versatilidad de sonidos que nos hace recordar la frescura e innovación sonora del homónimo lanzado hace ya seis años.

El último disco de la banda, Imago, presenta varias novedades, en donde se destaca la participación de Koala Contreras (Como Asesinar a Felipes) en la voz de Penumbra, Valeria Hernández (Niñosindigo) apoyando en las voces de Magnolias, Tomás Pérez, quien además de grabar y mezclar en Estudio La Salitrera, aporta con el sintetizador en Aleph, y Sebastián Agurto (Narval Orquesta) con el saxo tenor en Imago. Sumado a estas colaboraciones, también se destaca la masterización del disco por Takaaki Mino, músico de la banda japonesa Toe.

Otro de los factores a considerar de este nuevo material, es que es el primer disco de la banda en donde participa el baterista Octavio Cañulef, quien es miembro de tortuganónima desde el 2016 y que para este nuevo trabajo, no solo aporta con las baterías, percusiones y secuencias, sino que también gran parte de la apuesta visual de este nuevo álbum, es decir, fotografía y diseño, pasan por su proyecto visual Revoltijo Estudio, el que se complementa al trabajo del escultor Vicente Prieto, quien diseñó las máscaras del arte del disco.

Ya entrando en la escucha de Imago, nos encontramos con 10 temas que, en palabras de los músicos, reflejan el vaivén emocional de cada uno de ellos al momento de componer, pero que esta intención se ha ido resignificando en coherencia al movimiento social actual y la impotencia ante la violencia ejercida por parte del Estado. De igual manera, Rodrigo Jarque, uno de los miembros a la cabeza del sello de la banda, LerockPsicophonique, agrega que la coyuntura actual no deja indiferente a nadie, y que esto motiva un nuevo posicionamiento tanto de los proyectos que integran el sello, como la función social del sello.

El nuevo álbum comienza con un recurso ya conocido, Ukiyo, tema que fue el primer single de la banda, y que en esta nueva etapa creativa, significó el resultado de uno de los primeros temas para este disco. Al escucharlo, bien podría ser la extensión de un disco más de math rock, pero este primer tema no es el reflejo de la totalidad del nuevo larga duración, ya que en el transcurso de este, encontramos nuevas sorpresas sonoras las que van viajando por géneros como el shoegaze, el hip hop, la electrónica, el rock ambiental y el jazz experimental.

La versatilidad de este disco queda en evidencia. En Aleph escuchamos un tema innovador, con un pasaje inspirado en los ritmos brasileños, pero con una ejecución acompañada de sintetizadores. Joheph K, nombre extraído de la novela de Franz Kafka, nos muestra un sonido a ratos melancólico y misterioso, para dar paso a breves pasajes ambientales. El séptimo tema de Imago, Tlön es un ejemplo claro de esta nueva experimentación, en donde la primera mitad del tema se reconocen los sintetizadores y secuencias por parte de todos los músicos, con pasajes sonoros similares a Radiohead, Downy y Boards of Canada, pero con tintes misteriosos, dejando de lado ese sonido “alegre” característico de la banda, para dar paso a uno más oscuro. 

El gran impacto entre quienes escuchan tortuganónima, fue encontrarse con un homónimo innovador y experimental, en donde conjugaron el math rock y el post rock, finalizando el disco con un potente Dan Cob. En Imago, encontramos una madurez de la banda en la composición, pero que vuelven a aquél atrevimiento inicial, en donde conjugan una gran cantidad de elementos musicales, incluyendo nuevos instrumentos, voces y colaboraciones. El cierre de este disco es la puerta de entrada para la continuación de experimentación sonora de tortuganónima, ya que en Imago, último tema de casi ocho minutos de duración, se refleja el motivo expresado por la banda, la vinculación del sentir personal con la composición, creando así una obra que bien podrían ser el reflejo de diferentes emociones al ritmo de un jazz experimental estridente, potente e impensado. La tristeza, la ira, la contemplación y la locura quedan plasmada en esta nueva obra, ahora solo queda la invitación a escuchar y comentar Imago, el último disco de tortuganónima.  

Escucha «Imago» de Tortuganónima: