El ganador al Premio Pulsar 2021 en la categoría Mejor Artista de Música Clásica o de Concierto, y parte fundamental de Narval Orquesta, presenta un registro visual para “Cosa Cinco (Flor)”, extracto de su catálogo sonoro “El Tamaño de las Cosas”. Una aventura animada junto a la diseñadora Francisca Osses y la animadora María José Suárez.

La necesidad de movimiento que tienen los objetos; el ímpetu de mutar. Andrés Quezada, uno de los compositores y percusionistas contemporáneos más interesantes de la escena chilena, recopiló sus últimos años de trabajo en “El Tamaño de las Cosas”, un álbum que se propone como un catálogo de 22 objetos, donde cada uno tiene una particularidad especial que el artista supo condensar en piezas llamadas “cosas” de menos de 2 minutos.

De este estreno del 2020 se extrae “Cosa Cinco (Flor)”, el segundo sencillo del disco, canción que hoy presenta una colaboración artística animada junto a Francisca Osses y María José Suárez, en el diseño y animación respectivamente. “Esta obra guarda un sentimiento más particular respecto a las demás, fue una de las primeras canciones que hice. En ese momento estaba buscando hacer algo que usase el serrucho como voz principal. Tiene una forma A-B-A bastante regular pero que, armónicamente, propone algo muy lindo”, explica Quezada.

Una estructura definida que ayudó en la diagramación del clip, cuya principal motivación fue enmarcar el mundo sonoro de “El Tamaño de las Cosas” dentro de un universo visual que hiciera sentido. «Al ver la portada creada por Francisca, pareciera que las cosas se van a mover en algún momento y esa fue la intención del video: que estos objetos interactúen. Quizás, la misma motivación que tuvo el cine respecto a la pintura”, agrega el ganador Pulsar 2021.

Una colaboración nacida en pandemia que sigue la misma línea que realizó Osses para la estética del arte del disco, que se vio cruzada por la ternura que transmiten las ilustraciones de Dick Bruna y María Ramos, y que para el video recibió referencias de ilustración en movimiento de nombres como Loris F. Alessandria y Rafael Araujo. 

“Andrés tenía muy resueltó lo que esperaba expresar. Más que un desafío, la realización fue un camino libre para experimentar trazos y maneras de representar”, cuenta la diseñadora sobre el trabajo de memoria material personal que significó darle vida y movimiento, junto a María José, a un listado de objetos que nos acompañan a diario.

Los mil estados de una flor, de una caja, un libro o una silla; sus colores, trayectorias y variantes en un video que materializa colaboraciones artísticas que se fusionan para dejar constancia plasmada de la creatividad latente en el arte chileno.