En tiempos donde pasamos rápidamente por muchos estados emocionales, se agradece que la música y el arte nos reconecten con el aquí y ahora. Este proceso ha sido clave para entender a Chips y la Gran Ciudad, el alter ego musical de Diego Márquez, quien, en medio de la incertidumbre pandémica y del profundo dolor, reconoció su voz y decidió explorarla. 

Muy pronto se dio cuenta que no podía avanzar sin el apoyo de sus amigos, por lo que invitó a Laura Zavala y Pablo “Blosqui” Orellana, y con ellos completó la formación que daría vida a sus dos primeros trabajos: “Ensayo para la angustia” (2020) y “Afuera la Tormenta” (2021). 

Sus referencias son tan amplias como los estilos que se aprecian en su obra. “Aunque he tocado y escuchado desde metal industrial o progresivo, hasta post-rock y electro pop; hoy en día me gustan las cosas más o menos piolas, como el indie latinoamericano o el pop francés”, señala el músico que logra reflejar en sus composiciones esta curiosidad.

“En términos de sonido, me he dado cuenta que tengo patrones musicales que me gustan y que permanecen estables a lo largo del tiempo. De alguna forma siento que nunca voy a superar la marca que dejaron en mí los Smashing Pumpkins, el Chad Vangaalen, Toe, o Javiera Mena. Al final, siempre estoy copiandoles un poco, en el mejor sentido de la expresión”, agrega. 

En su recorrido por distintas sonoridades, Diego ha descansado en la opinión de sus compañeros.Le debo mucho al Blosqui y la Laura, son buenos críticos y gente con muy buen oído. Ya llevan casi dos años de copilotos del proyecto, siento que sin sus sugerencias y aportes todo sonaría mucho menos original”.

Disonantes.cl: Sabemos que eres profesor de filosofía, ¿cómo se vincula esta área en tu música?

Hay una cita de Zhuang Zi que dice que todo el mundo conoce la utilidad de lo útil, pero ignora la utilidad de lo inútil. Esa es un poco la relación que tengo con esta disciplina; le debo mucho, pero no sé exactamente qué. Quizás, la templanza y tratar de ser más observador, aprender a escuchar y esas cosas que son fáciles de decir pero difíciles de hacer. (…) Trato de no mezclar la filosofía directamente en mi música. Una vez intenté meter algunas ideas de Sartre en una letra y me pareció pésimo el resultado jaja. Creo que al final, la filosofía aparece en eso que decía al principio, en que cuando se toma en serio, termina siendo como una disposición anímica, una manera de enfrentarse al mundo. Eso he intentado que perdure en lo que hago.

Disonantes.cl: ¿Cómo fue el proceso creativo del epé Afuera la Tormenta? ¿El trabajo fluyó nuevamente a la distancia, de manera colectiva, o fue más íntimo?

Tuvo un poco de ambas. El proceso creativo fue todo en pandemia, en soledad, de duelo por mi mamá y teletrabajando como profe desde mi pieza. Estuvo demencial, lloré harto. Fue doloroso. 

La parte de producción fue casi toda por Zoom con el Blosqui y la Laura. Las grabaciones fueron todas presenciales, nos juntamos también con Loreto Awad (Laurela) para “Santiago está Maldito”, y fui a la casa de Javiera Hidalgo donde grabamos las voces de “Los Molles”. Los cuatro son gente super tierna, así que eché de menos esa parte de compartir más, como de demorarse un poco, tontear y tomarse un tecito o una cerveza. Con el Covid las interacciones fueron un poco más utilitarias, como haciendo todo con un poco de apuro. Eso igual me da pena del proceso.

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Disonantes.cl: ¿De dónde nace la idea del título Afuera la tormenta?

La saqué de la letra de “Santiago está Maldito”, que dice “Afuera en la tormenta, no pierdo la ocasión de ponerme a gritar que no soporto otro segundo de sentirme tan mal”. De ahí me di cuenta que en la canción “Para la serenidad” ya incluía la frase “el afuera atormentaba”, casi inconscientemente, y dije: “Ya está, hay una idea común”.

Iba a tener una coma, como “Afuera, la tormenta”, pero Laura lo puso sin coma en la portada (que ella diseñó, ¡muy talentosa!) y decidimos dejarlo así. ¿De dónde nace realmente la idea? No sé. Tengo una ansiedad grande que me guardo harto. Me pongo triste con facilidad, realmente, soy bien “atormentado”, no lo digo orgulloso. Siento el mundo exterior como algo turbulento. La Tormenta. Supongo que además, esa metáfora viene de una sensación más antigua que yo, está en la pintura del romanticismo o en la escritura de Teresa Wilms Montt. Siento que el significado me gritaba desde alguno de esos fondos, o de todos.

Disonantes.cl: ¿Crees que sin la pandemia hubiese nacido el proyecto Chips y la Gran Ciudad?

Es una buena pregunta, teniendo en cuenta que este proyecto no conoce más que la pandemia jaja. Pero cuando empezamos a grabar Ensayo para la Angustia, fue antes del estallido social, así que sí.

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Disonantes.cl: Por último, ¿cómo proyectas los próximos meses, en cuanto a shows en vivo, solo y/o con banda?

Hace poco se manifestó la idea de tocar con banda full, batería, guitarras, bajo y teclado, pero recién estamos armándolo. Pero por otra parte, el Blosqui y la Laura están con varias cosas, y yo igual. Tocaré bajo en un par de proyectos como colaborador, así que creo que empezaremos a darle forma a eso en octubre, más o menos, a ver si resulta un lanzamiento antes de fin de año. Tengo muchas ganas de hacerlo. Además, nos permitiría generar material visual con Constanza Lobos, que es cineasta y tenemos la idea de hacer un videoclip con material de archivo, creo que será de “Los Molles”. Por último, estamos viendo si sale un videoclip para “Santiago está Maldito”, pero tenemos que esperar a ver qué onda el Fondart.