La noche de este martes se celebró 10 años del Club Fauna, evento que trajo por primera vez a nuestro país a la banda pionera del shoegaze Ride, acompañados de los norteamericanos Wild Nothing y los nacionales The Ganjas, quienes fueron los encargados de entregar una noche llena de melodías ruidosas, melancolía y nostalgia.

Se acabó la espera, la noche de este 30 de abril por fin llegó y con ella la visita por primera vez de los británicos Ride, la banda que a fines de los 80 y principio de los 90 se establecía como pioneros del shoegaze, por fin se presentaría en nuestro país. Junto a ellos la banda indie Wild Nothing, quienes con su nuevo álbum «Indigo» bajo el brazo compartirían escenario junto a los británicos, además los nacionales The Ganjas quienes ya tienen un nombre reconocido en la escena nacional, las tres bandas serían los encargados de la celebración del décimo aniversario del Club Fauna en el Teatro Teletón.

Todo partió pasado las 8 de la noche, The Ganjas subía al escenario para descargar parte de su discografía, sus letras en inglés y su rock cargado a las guitarras de garage y psicodelia, fueron los responsables de encender los fuegos en un Teatro Teletón.

Con las horarios oficiales desfasados cerca de 20 minutos, comenzaron a sonar los primeros acordes de Wild Nothing, lo que hizo entrar en alerta inmediatamente a gran parte del público que en ese momento disfrutaba de un par de tragos, pizza y un carrusel instalados a un costado del teatro. «Nocturne» era la encargada de abrir el show, canción que le da nombre al segundo álbum de los norteamericanos y que daba la bienvenida nuevamente Jack Tatum y compañía a nuestro país, la última vez fue un concierto en solitario en la Sala Omnium de Las Condes y anteriormente también de la mano de Fauna. Lidiando con algunos problemas de sonido, Wild Nothing siempre pulcros y concentrados no decepcionaron, siguió «Wheel of Misfortune«, parte del álbum «Indigo«, la producción del 2018 que Tatum venía a promocionar y que en vivo se notaba la calidad al nivel de sus discos anteriores.

Wild Nothing tenía planeado un setlist entre canciones antiguas y nuevas, ajustadas a medida de su público, los sonidos del indie, shoegaze, new wave, grunge o a veces hasta cargados a los sintetizadores tenían una cita con un público devoto que de a poco entraba en calor. Continuaron canciones como «Golden Haze» y «Live in Dreams«, esta última de su álbum debut «Gemini» y uno de los favoritos de sus seguidores. Para mostrar parte de sus nuevas composiciones siguieron «Partners in Motion» y «Bend«. El show continuaba con algunas indicaciones de Tatum hacía la mesa de sonido de subir o bajar el volumen algunos de los instrumentos lo que no impidió la correcta ejecución de sus temas.

La mitad de su show estuvo cargado en su nuevas canciones, donde «Shallow Water«, «Canyon on Fire» y «Letting Go» también tuvieron su turno, esta última la más coreada, siendo el primer single que los norteamericanos estrenaron el año pasado. Esto cambió llegando a la recta final, los clásicos y las canciones más esperadas tuvieron su momento de brillar, «Paradise» y «Chinatown» daban el momento fuerte de la presentación, seguida por las últimas «A Dancing Shell» y «Shadow«. Así Wild Nothing cerraba con 14 canciones, un show que se sintió corto, pero que colocaba nuevamente a la banda indie como uno de los nuevos favoritos del público Fauna. Jack Tatum y su banda se despedían sin dar un encore, comenzaba el cambio de equipos para el plato fuerte de la noche.

Con el atraso en los horarios más notable, comenzaba el número esperado de la jornada, Mark Gardener , Andy Bell,  Steve Queralt y Loz Colbert subían al escenario del Teatro Teletón, se acababan casi 30 años de espera, por fin Ride tocaba para nosotros y parte de la historia de la música tenía un encuentro con Chile. Desafiando los problemas técnicos de Wild Nothing, comenzaba «Future Love«, primer single del nuevo álbum que verá la luz el segundo semestre de este año, canción con un sonido más indie, pero que trae de vuelta el espíritu inicial de sus dos primeros álbumes «Nowhere» y «Going Blank Again«, favoritos de todos sus seguidores y los que asistieron ayer esperaban escuchar, esto Ride lo sabía y concedió el favor haciendo un repaso por su historia, esa historia llena de logros y fracasos que los tiene de vuelta luego de 20 años de separación.

Continuó «Lannoy Point» y «Seagull«, con un sonido impecable, la potencia del shoegaze inundaba el recinto santiaguino, llamaba la atención la calidad instrumental de sus integrantes y las voces intactas de Gardener y Bell, todos con el peso de los años encima, pero con la misma potencia que los hizo quienes son hasta el día de hoy.

Fue el turno de «Dreams Burn Down» y «Twisterella», ambas de sus primeros discos, los británicos consintiendo a su público. Siguió «Charm Assault» del 2017 y nuevamente un regreso a su debut con «In a Different Place«, y es que esta fue la tónica de la noche, un zigzagueo entre discos que siempre volvió al «Nowhere» como base del show, y claramente esto no enojó a nadie. Con un público algo tibio al comienzo, Andy Bell saludaba y agradecía, «Es bueno estar de vuelta» dijo en algún momento. Continuó «Chrome Waves«, con una breve referencia a Gustavo Cerati que sorprendió a varios, la razón es que «Un Misil en Mi Placard» de la versión Unplugged de Soda Stereo ocupa exactamente los mismos acordes. Mientras se cambiaban instrumentos, comenzó una reacción típica de estas tierras, se escuchó el «Olé, olé olé… Andy, andy«, lo que hizo reír a Bell y que coreó junto al público.

Siguió «Taste» la que dio paso a su canción más conocida y una que no podía faltar, «Vapour Trail» elevó aún más los ánimos, entre aplausos, gritos y humo de marihuana, Ride nos daba exactamente lo que veníamos a buscar, atraparnos en los sonidos de guitarras llenas de efectos, de letras melancólicas y sumergirnos en la nostalgia de una de las bandas importantes de inicio de los 90. La primera parte del show culminó con «Drive Blind» y «Kill Switch«.

Temiendo de que no existiera un encore como fue el caso de Wild Nothing, los británicos volvieron a los pocos minutos para interpretar una de sus mejores canciones, «Leave Them All Behind«, 8 minutos que nos sumergieron en nosotros mismos, parte de lo mejor de Ride que dio paso para seguir con «Polar Bear» y terminar con «Chelsea Girl«. Así se pagaba una deuda de años, terminaba un show increíble, sólido y emotivo. Ride sabía lo que queríamos y dio en el clavo, aunque se sintió corto, estuvo lleno de fuerza. Sus canciones suenan tan bien como lo harían en los 90. Solo nos queda esperar a que no pase mucho tiempo para volverlos a tener en Chile, porque repetir el plato es necesario.

Setlist

Wild Nothing:
Nocturne
Wheel of Misfortune
Golden Haze
Live in Dreams
Partners In Motion
Bend
Summer Holiday
Shallow Water
Canyon on Fire
Paradise
Letting Go
Chinatown
A Dancing Shell
Shadow

Ride:
Future Love
Lannoy Point
Seagull
Dreams Burn Down
Twisterella
Charm Assault
In a Different Place
Chrome Waves
Taste
Vapour Trail
Drive Blind
Kill Switch
Leave Them All Behind
Polar Bear
Chelsea Girl

Revisa la galería de imágenes del show / Fotografías por Julio Bustos