Lo de Bon Iver es remarcable: son contadísimos aquellos proyectos que alcanzan una evolución sonora tan radical – pero aún fiel a sus inicios – como la música de Justin Vernon.

Desde el Folk “For Emma, Forever Ago” (2008) hasta el reciente “ i,i ” , un disco Post Rock y Folk que es el resultado de una década de exploración musical y autodescubrimiento.

Con i,i se llega a una conversión como las hay pocas, y de alguna forma todo sigue sonando a Bon Iver. Si bien en su aclamado antecesor “22, A Million” ya se instalaban de manera definitiva las inquietudes experimentales de Vernon, es en este disco donde se plasman concretamente sin dejar de lado sus inicios.

Omitiendo el intro “Yi” el álbum comienza con “iMi”, cuya sonoridad establece de inmediato de qué va todo. Cuenta con la participación de Camilla Staveley-Taylor (The Staves), Velvet Negroni y James Blake, cuyas voces logran una sinergia casi mágica, fuera de lo mundano. Cabe señalar que, bajo todas las capas sonoras, hay una pequeña guitarra acústica acompañándolo todo.

We’ y ‘Holyfield’s’ recuerdan momentos de discos anteriores, sobre todo la última, que podría haber pertenecido al disco ganador del Grammy 2012 a mejor álbum alternativo: el homónimo Bon Iver.

Hey, Ma’ habla sobre el afecto de una madre. Memorias e imágenes de infancia son el tópico principal de esta canción, cuyo video lyric muestra imágenes de la infancia de Justin Vernon. También fue el primer single promocional del álbum.

U (Man Like)’ es un gospel a piano que brinda una reflexión sobre el mundo moderno. Es el primer corte que se presenta sin tantas texturas y va directo al oyente. Cuenta con la participación de Jenn Wasner, Moses Sumney, y Elsa Jensen.

‘Naeem’ al igual que ‘Holyfield’s,’ recuerdan al disco homónimo, pero con voces más desgarradoras y arreglos mucho más sofisticados. Se siente como un final, y efectivamente cumple con lo que pretendía Vernon, quien se refirió a la composición en una entrevista en BBC Radio 1 como:

el final del primer acto. Termina el primer lado […] Era un poco demasiado ruidoso, demasiado enérgico o demasiado para terminar el disco. Es el final del primer acto, el final de la primera amplitud de canciones. Te da la oportunidad de comenzar de nuevo en el segundo lado” 

Jelmore’ llega de forma abrupta, con un sonido etéreo se dispone a comentar un escenario apocalíptico sobre el cambio climático y la desigualdad social. Le sigue ‘Faith’ una canción optimista – en contraste con la anterior – Justin Vernon confiesa cómo su fe, de la que alguna vez estuvo tan lleno, ha disminuido con los años, pero no del todo.

Marion’ nos transporta al pasado, como si estuviera directamente sacada de “For Emma, Forever Ago” una balada acústica Folk llena de nostalgia y melancolía.

Ya acercándonos al final del disco, ‘Salem’ vuelve al 2019 con una canción movediza, una invitación a un final inminente, que llega con ‘Sh’Diah’ un Post Rock a modo de protesta contra Donald Trump (el título es una abreviatura a Shittiest Day in American History)

Y así, con RABi concluye un viaje, una gigantesca reflexión de una vida, la de Justin Vernon. “Life feels good now, don’t it?” (La vida se siente bien ahora, ¿no es así?) es una frase que se repite en el tema, y es por una razón en particular, como diría Vernon en una entrevista con Apple Music:

Hay mucho de qué estar triste, hay mucho de qué confundirse, hay mucho por lo que estar agradecido. Y apoyándose en la gratitud y el aprecio de las personas que te rodean y que te hacen ser quién eres, te hacen sentir seguro y te brindan ese refugio para que puedas ser quien quieres ser, todavía hay ese ímpetu en la vida. Necesitamos eso. Es una buena manera de cerrar el disco”

Sorprendentemente, esta canción funciona como un resumen de todo lo que es Bon Iver, pasando por cada uno de sus discos a la fecha.

i,i’ es una linda epifanía, una propuesta para dejar el “Yo, yo, yo y yo«. Bon Iver dice que realmente no estamos solos. Cada uno de nosotros tenemos nuestra propia visión, nuestra propia huella.

Todo lo que hemos logrado individualmente, es la consecuencia del apoyo de otros, no somos nada sin los demás, y los demás no son nada sin nosotros.