Si nos ponemos a pensar en cómo eran las cosas hace diez años, es decir en 2009, quizás no hayan muchos cambios, en cuanto a lo social y lo político las cosas siguen iguales, demandas sociales, injusticia y un sin fin de desigualdad en distintos ámbitos. Si pensamos en relación al consumo de contenidos, ahí quizás si podemos hablar de un cambio. En esos años un gran medio para compartir contenido eran los blogs, ya sea simplemente para difundir algún arte, como también para descargar y distribuir material, tales como, audiovisual y/o sonoro. Bajo el alero de aquel panorama es que hace 10 años se lanzaba “Iluminaciones”, el primer disco de la banda nacional Inverness, y a su vez la piedra fundamental para lo que actualmente es el sello “Lerockpsicophonique”


Si bien, la historia de Inverness tiene su impulso en 2009, esta partía un año atrás cuando, Rodrigo Jarque, Ángelo Agurto, Washington Abrigo y Rodrigo Soto, comenzaban a juntarse a ensayar y así darle forma al proyecto que de mera casualidad terminó llamándose Inverness, el cual fue escogido, al momento de tener que elegir un nombre para la banda, decidieron abrir al azar una enciclopedia, y nombrar a la banda con lo primero que apareciera, por suerte salió la ciudad escocesa Inverness, palabra que hizo conexión con Jarque y compañía, dado similitud con la palabra invierno.

En relación a la música que buscaban explorar, la primera idea de Jarque al momento publicar un aviso con la idea de formar una banda, era poder encontrar integrantes con influencias tipo: Slowdive, Ride, Tom Waits, My Bloody Valentine y Sigur Róss. Pero al momento de comenzar a ensayar primero con Rodrigo Soto en bateria y Ángelo Agurto en bajo, aquella idea fija del sonido que debería tener la banda se fue dilatando y comenzó a mezclarse con las otras influencias y escuelas musicales de los integrantes.

Ya con la mezcla de otras influencias, ensayos y procesos creativos listos, la banda comenzaba en enero de 2009 a materializar todas esas ideas, en lo que sería el disco Iluminaciones. Una especie de segunda parte del primer trabajo de Jarque en solitario, titulado “Monstruos bajo la cama” 2006, pero a la vez, la primera entrega de ellos como colectivo, donde el autoritarismo del solista se derrumba, para así instalar la colectividad demócrata de un grupo, en donde todos aporten, critiquen, opinen, desarmen y armen los conceptos que quieren representar a través de sus sonidos.

Enfocándonos de lleno a como suena el disco, éste parte de forma intensa, con largos pasajes instrumentales, extendiendo notas y sonidos por medio de la distorsión pavimentando el terreno de lo que podría venir con las otras nueve composiciones. El tema que da vida a todo es “La luz Inicia, una canción más bien tapada en guitarras desde su inicio, pero con el paso de los minutos, estas guitarras comienzan a sentirse más lejanas por lo que, de ser un constante y extenso riff, estas se vuelven punteos sumamente emocionales, acompañando los sonidos del teclado que de apoco va apareciendo. El disco continúa con Los lugares que querías ir y  Nubes. En relación a este último, siento que particularmente marca y resume perfectamente el sonido característico de Inverness, un tema donde no sólo se presentan bajo, guitarra y batería, sino que desde su inicio van apareciendo sonidos como el de un metalófono o el del teclado, los que de apoco contribuyen en la creación de distintas capas  que logran convertir al tema en una de esas piezas fundamentales, tanto del disco, como de la discografía de la banda.


Esta opera prima continúa con esa danza y jugueteo entre lo caótico y lo calmado, es así como aparecen composiciones como “Iluminaciones, una pieza donde el protagonista sonoro es el teclado, pero también llega Escarabajo, que a gusto personal es una de las mejores composiciones del disco, dado su agilidad y dinamismo, pero también por resaltar aquellos sonidos calmos, como los del metalófono, los cuales en las otros temas parecían más escondidos, aunque en este se sienten más presente, y logrando complementar el tema gracias a los diferentes sonidos que éste posee.

Lo que sigue dentro del disco son composiciones bastante extremista, donde la instrumentalidad y la intensidad no dan cabida para intermedios. Así es como tenemos temas como “Jonas (Negatif Interactif), en el cual solo estan presentes los melódicos sonidos del armonio sueco, el cual con su similitud sonora al órgano, es capaz de evocar melancólicos pensamientos, volviendo así a Jonas uno de los temas más intensos en cuanto a la proyección emocional que Inverness logra en dicha pista.

En cambio, en la vereda opuesta se encuentran temas como Nebulosa y Quema las Naves, este último, el más intenso de los diez temas del disco. Un tema donde abundan las influencias shoegaze al más puro estilo My Bloody Valentine o Slowdive, generando una ruptura dentro de la calma respecto a los temas que abren el disco. Todo termina con dos piezas instrumentales como lo son, Telurian Phenomena y Atardecer Magallánico. Mientras que el primero es un resumen de todo lo que Inverness construyó con este disco, debido a las mezclas sonoras de los distintos instrumentos que participan en dicho tema, en tanto, “Atardecer Magallánico, es una pieza meramente instrumental en base al piano, pero que en su simpleza guarda distintas emociones y atmósferas, algo así como el propio atardecer y sus colores.

El disco en sí en cuanto a lo musical, es un viaje por distintas expresiones de la naturaleza, así como “La luz Inicia que abre el disco, evoca el amanecer o “Nubes”, puede representar la melancolía de los días nublados, también están “Quema las Naves”, que podría definirse como el anochecer total o “Escarabajo, que genera la sensación de un día despejado, pero con un sentimiento más otoñal.

En relación al trabajo letrista de Iluminaciones, éstas contemplan una melancolía latente. Más que optimismo, las letras cantadas por Rodrigo Jarque, evocan una delicada calma y a la vez tristeza, pero pese a ello estas no dejan de ser hermosas y llena de matices al igual que la música que las acompañan. Muchas de ellas como Escarabajo o Nubes se sienten como pequeñas historias, si se hace el ejercicio de cerrar los ojos mientras se escuchan una de estas canciones la letra, se siente como una pequeña película y la música de un soundtrack que hace que la película tome fuerza.

Finalmente, es así cómo se siente el debut de Inverness, aquel disco que debutó un 26 de mayo de 2009 cuando la banda se plantó a tocar cada una de sus composiciones en el mítico Opera Catedral. Ahora, 10 años después, este material sigue marcando pauta para definir el sonido de la banda y tal como su primer día, hasta ahora se siguen encontrando capas y matices dentro de cada una de las 10 composiciones que contiene el disco, todas distintas entre sí, pero que cuando se juntan impulsan una idea única dentro de la música.

Te dejamos el disco en Spotify para que puedas deleitarte con este hermoso disco: