De vez en cuando sonaba su nombre por la escena indie chilena, debido a las bandas en las que había participado. Sin embargo, en esta ocasión, el hombre del bajo y la guitarra suma la voz por primera vez como nueva herramienta en su reciente disco llamado “No Tengo Un Ejército Pero Tengo Calcetines” (2020), y busca nuevos horizontes a través de este proyecto.

Por Agustín Tirapegui

Tras su paso como guitarrista de Dion y bajista de We Are The Grand (WATG), dejó de lado el rock que caracterizaba a sus bandas anteriores para iniciar nuevas producciones. Entre risas al aire en una entrevista para El Mostrador, Juan Manuel Aguirre, quien se hace llamar JuanJuan, compara su nombre artístico con el cantante mexicano, José José. Del mismo modo, trata de que su apodo resuene más en la comunidad musical, expresándose en tono de broma en el mismo medio.

Fotografía por Barbara Oettinger

En el año 2013, Aguirre llega a WATG para reemplazar al bajista en algunas presentaciones. Sin embargo, su instrumento principal era la guitarra, pero después de tocar en el cuarteto, la agrupación le ofreció ser parte y asumió el desafío de ser el hombre de las cuatro cuerdas de forma estable. Esta oportunidad, le abrió el paso a participar en grandes festivales como Lollapalooza Chile 2014 y 2017 y Vive Latino en el mismo periodo, en México.

Respecto a lo anterior, el músico asegura que fue una experiencia “increíble, la verdad es que han sido ocasiones bien memorables, no tanto por el nivel de producción o el tamaño de los escenarios, aunque eso también es impresionante, sino más bien por el ambiente y vibra que se hace entre todos los presentes”. Sobre sus vivencias, también agrega que “en esas instancias he podido conversar con la cofradía local, que siempre es una fiesta. Además, pude compartir con la gente de Todos Tus Muertos, Flavio (Cianciarulo) de Los Fabulosos Cadillacs, los Babasónicos, y con The Voidz, por comentar algunos internacionales. Entonces, ha sido una especie de fantasía cumplida y un medio para aterrizar a los ídolos, pues al final, son gente cualquiera”.

Luego de estar participando musicalmente en diversas agrupaciones, JuanJuan decide dar un salto en solitario y poder crear sin límites, aunque Aguirre no lo comenta como algo malo, sino que distinto. Actualmente, se encuentra con colaboradores de confianza que apoyan su proyecto, por lo que, puede hacer música sin tener que ceder en sus ideas y, por eso, nace su primer álbum solista, “No Tengo Un Ejército Pero Tengo Calcetines” (2020), el que fue grabado en el Estudio Par, con Ismael Palma y Hernán Godas, y en Estudio Negro junto a Fernando Herrera. Este trabajo de tintes más pop y toques de nostalgia se transforma en algo bastante diferente, en comparación, a las bandas en las que había participado.

Tras vivir distintas experiencias tanto como buenas y malas, el inicio de este proceso en solitario, ya era un hecho, ya que el disco estaba avanzando y Aguirre buscaba otro sonido, por lo que llamó al guitarrista de la banda Pirámides, músico de Zalo Reyes y de Martín Berrios, Gabriel Muñoz, más conocido como Tebby, entre sus pares. Muñoz llegó al estudio como colaborador de sesión para darle una mirada distinta al álbum, lo que resultó bastante bien. Entre conversaciones musicales y de banda, el artista se ofreció a ser parte de la agrupación.

Dentro del proceso de ideas, Tebby recuerda y destaca que estaba junto a Palma, ambos partes del proyecto, tocando en el patio del sello Algorecords algunas canciones de Soda Stereo y pasándolo bien. Tras un rato de estar ahí, empezaban a nacer nuevos sonidos y arreglos, que se vieron reflejados en el trabajo final de este álbum, el cual tuvo una corta promoción física por la pandemia. No obstante, el material creado iba tomando más forma, y el protagonista de esta aventura junto a sus músicos y amigos, le ayudaron de cierta manera a tener mayor confianza para mostrar sus creaciones al público y posibles fanáticos.

Fotografía por Barbara Oettinger

En ese sentido, unos de sus más cercanos fue Matías Peralta, ex baterista de WATG, quien fue su compañero en la agrupación por alrededor de cinco años, compartiendo giras, amistades, y conciertos. Por lo mismo, Peralta define a Aguirre como un hermano por todos los años que han trabajado y compartido. Por eso, JuanJuan se contactó con el músico: “Lo llamé para que grabara las baterías, y, por supuesto, que después lo quería reclutar para la banda. Era el paso natural. Dije upa, contestó chalupa”.

En la misma línea, esta amistad remonta de años atrás, por lo cual Peralta recuerda algunas de las vivencias que han pasado juntos. En particular, describe una anécdota de 2015 en una gira junto a Lucybell, en la que fueron a conocer el muro fronterizo que divide Estado Unidos y México. El músico define esta experiencia como sumamente fuerte por cómo están separados estos países, además, durante ese viaje vieron una corrida de toros a los alrededores, por lo que Aguirre se encontraba bastante nervioso porque es vegetariano. No obstante, por suerte, el animal se salvó, luego de que, el torero se agotara, lo que sucede cada 30 años, y, por eso, la gente del lugar se emocionó por el hito, según lo comentado.

En relación a lo que se venía forjando en el círculo de Aguirre, diversas personas quisieron aportar en estas nuevas creaciones. Barbara Oettinger, artista visual y amiga del cantante, quien dirigió el video del single, “Dímelo Otra Vez” relata que el disco “tiene muchos detallitos sonoros que me gustan, que me hacen viajar, imaginar lo que quiere contar, me gusta que tiene historia, es dramático (…)” 

JuanJuan es afortunado por encontrarse bien dentro de la crisis sanitaria, aunque frustrado por no poder tocar en vivo, y promocionar su álbum salido en un año de incertidumbre y más en el ámbito de las artes. A pesar de las complejidades, está satisfecho por la cálida respuesta que ha tenido el público frente a esta nueva propuesta.

Desde una faceta no tan conocida, el artista nacional se encuentra escribiendo una novela desde los últimos cuatro años, sin dar mayores detalles sobre la temática de estos escritos. Por lo demás, Aguirre está entusiasmado en esta idea, con la que buscará algún interesado en publicarla, y si es que no resulta, no baja los brazos, ya que no existe una respuesta negativa, por lo que buscará de qué manera la podría dar a conocer de manera independiente,  ya que relata que le ha “costado literalmente, sangre, sudor y lágrimas, y muchas neuronas”.