La artista nos comparte doce relatos en formato de canción pop en un álbum debut que comienza a cerrar un prolífico 2021.

Una dosis contundente de estilos y perspectivas sobre las relaciones, lo cotidiano y lo actual es lo que contiene el primer larga duración de Kurmi. La cantante que comenzó a mostrar sus primeras canciones en 2019 nos presenta ahora un disco que en su conjunto rescata el honesto oficio de escribir canciones desde el corazón para entregar un mensaje global.

Cada tema es una invitación a reconocer y empatizar con nuestro mundo, a valorar lo que el tiempo nos enseña entre victorias y derrotas. Así nos traslada desde espacios íntimos hacia dimensiones universales, con una mirada atenta y crítica. Pop, rock, reggaeton y bolero son algunos de los colores que Kurmi propone para iluminar y acompañar a quienes la escuchan.    

Como la rueda zodiacal, esta nueva placa contiene doce casas, doce canciones que hacen una lectura profunda, sincera y personal sobre el mundo, la política y los vínculos. A los singles que ya se han estrenado se suman cinco nuevas canciones como “Resentida” o “No tiene que ser ahora”, que reflejan la versatilidad interpretativa de la artista y su mirada consciente y despierta. 

Con este disco Kurmi continúa la herencia de su familia, un clan de músicos de San Miguel, lugar de tradición musical en Santiago de Chile. Aquí la compositora proyecta los cuentos que leerá en el futuro como si se tratara de una cápsula del tiempo que abrirá en muchos años más. Estas historias están atravesadas por el acontecer político que la acompaña en su cotidiano.

El disco financiado por Fondos Cultura, Convocatoria 2020, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, fue compuesto por Kurmi y producido por la misma artista en conjunto con  Nicolás Campos y Osvaldo “Wally” Lara (Luna en Capricornio). Este estreno se incorpora al catálogo de lanzamientos del sello chileno Zilla Records y ya está disponible en todas las plataformas digitales.