The Joker se estrenó hace una semana, la película protagonizada por Joaquin Phoenix ha deslumbrado por su excelente actuación y trama. Pero no todo ha sido halagos, diversas críticas por han salido a la luz, algunas de ellas bastante alejadas de la visión general, incluso rayando lo absurdo.

Por Rodrigo Campaña de @Poder.supremo

Para comenzar debo aclarar que no encajo en la descripción de millennial, soy de la generación anterior, esa que en cuarto medio el profesor de castellano nos entusiasmaba  y obligaba a leer Mala Onda y uno pensaba “que lata” y continuaba pensando lo mismo al final de leerlo.

Soy de la generación que cuando niño disfrutó Batman del ‘66 en UCV Televisión, y a medida que iba creciendo alucinó con Batman de Tim Burton, para encantarse años después con la trilogía realizada por Nolan. Sí, he visto muchos Batman pasar por mis ojos a través de una pantalla, así como una exquisita galería de villanos que lo combaten.

Desde ese punto de vista, puedo entender que una adaptación de los personajes de un cómic no sea del agrado de todos, es habitual que se tienda a comparar las actuales realizaciones con las que se han hecho en el pasado, es una cosa de gustos. Pero las opiniones expresadas por los señores Fuguet y Munizaga para la página web Culto perteneciente al diario La Tercera, escapan de una crítica fílmica o una opinión sobre un film. Inmediatamente me recuerdan las palabras de Anton Ego en Ratatouille cuando expresa que “…cualquier basura tiene más significado que lo que deja ver vuestra crítica”. Por fortuna, no me auto impongo el título de escritor, ni mucho menos de crítico; simplemente respondo con la libertad que da el derecho a la libre expresión.

A diferencia de ustedes, comentaristas de Cine, no mezclo peras con manzanas y comenzaré hablando de la crítica publicada por el señor Munizaga.

Comparar un film con SU descripción, afirmando que toda una generación es “estresada, infeliz, con problemas de autoestima, baja tolerancia a la frustración, débil, insegura para lidiar con las relaciones sociales e hipersensibles”. Me parece un acto irresponsable, soberbio e incluso pedante.  Que ofensa más gratuita para todo un grupo de personas que lee sus escritos, en su gran mayoría.

Al seguir leyendo su artículo me hace comprender que usted olvidó por completo sus horas de visionado, que sin duda debió tener mientras estudiaba periodismo; o en su defecto de apreciación cinematográfica. (Después de todo le pagan por eso, y lo mínimo que puede hacer es hablar de un film en el mismo lenguaje que el film se proyecta para usted). Pero se puede omitir, se puede pensar que desde su trono celestial quiere expresarse de un modo que lo entienda todo el mundo. Pero es ahí cuando empiezan sus problemas y se deja ver su escaso conocimiento fílmico.

Déjeme decirle estimado que, citando su artículo cuando dice que “No basta con filmar violencia para hacer sentir la violencia, quizás cada generación se merece las películas que tienen”. Puedo inferir que ver películas no lo hace un crítico. Pero que en nuestra calamidad generacional es el comentarista que merecemos.

Si para usted el film duró dos horas sin matices. ¡Oh Dios! me queda sumamente claro que no tiene absolutamente ninguna concepción de lo que es el ritmo, montaje y puntos de giro en una pieza cinematográfica; me está dando motivos para decir que usted es la copia pirata de un crítico de cine como los de antaño que, con pinzas escudriñaban en un film para después tomar lo mejor y aplicarlo en sus propias producciones. (Sí, estoy hablando de la Nouvelle Vague por si no comprende).

Y más aún podría decir que es la copia barata de la copia pirata si incorporamos que a su gusto, un cine sin banda sonora hace lento su visionado. En este punto sin duda omitiré todo comentario para darle el beneficio de la duda y que pueda tomar un libro e instruirse en aquello.

Debo si hacer el hincapié estimado que Nat King Cole no tiene temas en este film, y es Frank Sinatra quien interpreta un par de canciones, pero está bien, se entiende que usted se preocupe de la banda sonora pero no la escucha.

Sabe lo que más me preocupa de su quaker textual, es sin duda la falta de reflexión sobre una película; algo que al menos si realizó su colega del cual escribiré en otro artículo; alude a un actor sin director porque su actuación a su gusto es exagerada, pero a simple vista desconoce los tipos diferentes de actuación existentes y que cualquier estudiante de teatro, inclusive, podría darse cuenta de cómo Joaquín Phoenix las mezcla para dar vida al Joker. Me preocupa que trate a alguien de impostor, cuando su crítica misma carece de conocimientos necesarios para ponerse a la altura de un maestro escritor.

Señor Munizaga: su crítica entra más en la descripción de Millennials que usted da, que la misma generación a la que describe. Es un intento lamentable de llevar la contra al gusto de muchos fans, o simples espectadores a los que sí les gusto la cinta. No es capaz ni siquiera de definirla correctamente dentro de un género cinematográfico.

Pero bueno gracias a la vida que la memoria es selectiva, como diría la gran Violeta Parra y hay cosas que es mejor olvidar porque dan vergüenza.