La banda norteamericana llegará a nuestro país el próximo 6 de abril en Bar Loreto.

¿Tienes tiempo?, queremos hablar de Cloud Nothings, y es que hablar de los oriundos de Ohio da para largo, pero vale la pena. La banda está formada por Dylan Baldi (Voz y guitarras), Chris Brown (Guitarra), T.J. Duke (Bajo), Jayson Gierycz (Batería) y desde el 2010 están empeñados en hacer ruido, con cinco discos de estudio, siendo «Last Building Burning» el último, han logrado convertirse en una banda de cabeza para los «entendidos», que golpea fuerte pero que actúa sutilmente en el medio under de la música mundial. Difíciles de definir y encasillar sus composiciones evolucionan disco trás discos y el lo-fi, el indie rock y el post hardcore son los títulos asociados con que habitualmente se les suele relacionar, pero la verdad es que están haciendo lo que se les dé la gana sin preocuparse a que suene o se asemeje, pero vamos al grano.

Desde que Baldi creaba maquetas e inventaba bandas falsas en el sótano de sus padres, entre ellas Cloud Nothing, su sonido sigue caminos propios tomando elementos de distintos estilos, siempre enfocados a los riff potentes de guitarra, bajos sólidos y baterías intensas que envuelven las letras llenas de lírica nihilista, rabia acumulada y emociones profundas. «Last Building Burning» es el quinto disco de los norteamericanos, el sucesor de «Life Without Sound» (2016), un Lp de 8 canciones que en un poco más de media hora deja todo en la cancha, convirtiéndose en uno de los mejores hasta el momento.

Todo parte con «On An Edge«, una canción al choque, que con un riff de constante y una batería que golpea fuerte indica que te sientes y te sujetes bien fuerte a tu asiento, el primer track de Cloud Nothings es rabia, tanto en su sonido como en su voz, la une una letra introspectiva que deja sobre la mesa toda la calidad musical y la evolución que han ganado durante todos estos años, con dos coros que gritan «No pierdas el tiempo, no lo hagas«, todo este recorrido a 200 kilómetros por hora da un giro en una curva cerrada y lo agresivo se vuelve melódico, esperando que te prepares a lo que viene, y eso puede ser distinto y sorpresivo.

Y como si el final de «On And Edge» nos advirtiera que lo que sigue es distinto, comienza «Leave Him Now«, un giro al sonido inicial que pone el la palestra el hardcore punk melódico, donde Baldi y compañía te aconseja que dejes esa relación tóxica que no vale la pena, una canción melódica y bien armada nos recuerda al sonido de bandas como Descendents, más allá del sonido liviano y suave, ninguno de sus instrumentos pierde la fuerza y su intensidad, mientras que la letra te dice «él no te quiere, él solo te quiere cerca. Es posible que no veas todas las formas en que te está reprimiendo. No es tu culpa si decides irte«.  El segundo track de «Last Building Burning» es un aviso a que Cloud Nothing hace lo que quiere, pero que no te va a decepcionar en ningún momento.

«No me importa mentir. Si es lo que me gusta y me parece bien. No me importa herirme» es el mensaje que «In Shame«, el tercer track dice, una canción en primera persona más oscura que sus antecesoras, que vuelve a los gritos rabiosos y la voz desgarrada, con un coro que se repite constantemente que incita al fin que justifica los medios si te hace sentir bien, lo pegajoso y repetitivo de su letra no se vuelve algo tedioso, está pintada con puentes sonoros interesantes e intensos.

«Offer And End«, es interesante, una canción envuelta en melancolía, nostalgia y enojo. Musicalmente da una pausa, una batería que baja su intensidad para que Baldi pueda soltar todo lo que siente en su pecho. ¿Terminaste una relación y aún te duele?, está es tu canción. «¿Quién eres ahora?, No sé dónde has estado, ¿No es hora de ofrecer un final?. Porque todos saben que no estoy aquí. Estamos separados para practicar estar solos«, un mensaje directo a ese sentimiento de confusión en la etapa de separación, «¿A dónde va esto por qué me esperas? La vida que teníamos era buena, pero ahora ha terminado«. El dar fin y continuar el camino propio, la resignación y el apego son los conceptos que se derraman con una tristeza aguda a lo largo de los cuatro minutos que te eleva en coros a varias voces y pausas que te dejan descansar.

«The Echo Of The World» es una canción que conjuga los sonidos más pop punk, sirve como canción de transición a un cambio significativo en el sonido, con puentes interesantes y profundos, este track es un puente en el disco, siempre sin perder su gracia y potencia individual, la belleza de su final entre notas que se alargan en melodías nos hace imaginar a la banda en un garaje oscuro experimentando y dejándose llevar por el momento .

Lo que sigue ahora se puede presentar como un cambio de «Parte A» a una «Parte B», «Dissolution» quizás es la canción más particular del álbum y la más interesante, con su letra desgarradora enfocada hacía la soledad y la espera, su voz desgarradora que a veces pasa a ser melódica y en grupo, su batería potente entre los riff de guitarra y bajos, hace de esta canción un plato fuerte, pero eso no es todo. Hasta los tres primeros minutos de la canción podría ser todo normal, hasta que un acople de guitarra distorsionada eleva todo hasta otro ámbito, desde aquí y por unos minutos entramos en lo más profundo de la banda, en su sala de ensayo, en su forma de componer e improvisar, en el mensaje que quieren dar, ese mensaje de rabia envuelto en belleza y riff alocados, todo para conjugar nuevamente en explosión de instrumentos hacía un ritmo melódico en una catarsis de ideas de 10 minutos de duración.

Como decíamos, desde ahora pareciera una «Parte B» del disco, los sonidos más cercanos a sus álbumes «Attack on Memory» del 2012 y «Life Without Sound» del 2016 cambian rotundamente a un sonido más lento, profundo y emotivo. «So Right So Clean«, es una canción lenta, dando ya el paso al final del álbum, es una canción de nostalgia que conserva una melancolía entre sus acordes, que a veces se acercan a los más puro del emo de fines de los 90s, esta canción es un descanso a toda la energía que hasta el momento Cloud Nothings a soltado en tus oídos.

«Another Way Of Life» es el cierre del disco, es una canción melódica y pegadiza, es el sentimiento de resignación mezclada con superación que toda la rabia y desilusión ha dejado en las otras 7 canciones. «No, no creo que sepas mi nombre o lo que intentas hacerme, no creo que me quieras aquí, pero me quedo por aquí«. Cloud Nothings cierra este disco con un sonido más alegre, con un suspiro para continuar. Todo se cierra en un corte en seco.

«Last Building Burning» es una llama en tus oídos, un grito desesperado entre melodías que se pasean en el hardcore punk, el indie hasta a veces en el emo. Cloud Nothings es el dueño de su propio sonido y dirección, es la demostración de la que la rabia también puede ser bella y melódica.Y todo esto lo podemos ver y vivir en vivo junto a parte de sus discos anteriores gracias a En Órbita, el 6 de abril en Bar Loreto, donde los norteamericanos por primera vez pisará tierras chilenas para demostrar todo lo que traen entre manos.

En Orbita presenta:
Cloud Nothings en Chile
Sábado, 6 de abril de 2019
23:00 hrs
Entradas en Passline
$15000 Preventa
Evento para mayores de 18 años.
https://www.facebook.com/events/290697808309408