No Party es un single hecho a la medida de los tiempos, tiene dos canciones que sumadas no superan los cinco minutos, aún así, logra presentar un concepto estéticamente tangible y reconocible.

Editado por el Sello Sinfín, pareciera ser un sencillo sacado del Post-Fin. Armonías tenebrosas mezcladas con un ritmo pseudo-ska bailable. Un halago  al valor que se requiere para seguir bailando a pesar del Apocalipsis. La evasión de lo cotidiano se vive en el cuerpo, en No party hay una frase que dice “Fancy cloths laying on my deadbed” ( Elegantes telas yacen en mi lecho de muerte) queriendo vestir de manera elegante para morir, la mente acepta la lógica de su destino pero el cuerpo quiere seguir lo más respetable posible. Llamadas no hechas por la certeza de que no tendrán respuestas y la imposibilidad de enamorarse parecen enfermedades crónicas en una ciudad coartada en alma.

El segundo tema del single se titula “D es por Diamante”, también posee un ritmo bailable. La guitarra, el bajo y los sintetizadores producen una coerción que se adentra en un dance club con luces tenues que son finalmente opacadas por el siguiente texto:

“La imprudencia del silencio y el cese de vigilia repletan la alacena de mudez

Prestigiosos libros documentan extensiones de imperios que pasaron por esto: La Soya, La Jurisdicción, El Nitrato.

Y henos aquí, lóbrega sorpresa, senil cepillo de dientes.

Cómo dos mamíferos principiantes , recoletos de frío traicionamos todo por un trozo de holograma que nos mata de hambre.

Consideramos que tenemos tiempo, que la fantasía es elástica y a ritmo taciturno perdemos al mundo por única vez.

Nos saludamos, nos olvidamos, nos frecuentamos y nos deseamos lo mejor.

No nos importa tanto.”

Un single intenso y decadente, una bofetada sonora que en menos de cinco minutos da un poco de escalofríos. La oscuridad al parecer siempre ha sido y siempre será, un ritmo bailable.