La estrella musical latinoamericana se convirtió en la artista más nombrada a nivel mundial al levantar la voz por la situación política de su país a través de un acto que la coloca como una de las voces más poderosas del continente y sus causas.

El pasado 14 de noviembre, los Latin GRAMMYs se volvieron el tema recurrente en cualquier conversación alrededor del mundo, pero no fue por la música o artistas premiados, sino por la acción valiente y urgente de una joven artista que cada día se afianza más como una de las estrellas más importantes del continente americano: Mon Laferte.

“Esta vez puse mi cuerpo de la manera más transparente, honesta y pacífica al servicio de las cosas que creo justas”.

Ante la fuerza de la protesta, las redes y todo tipo de medios de comunicación se llenaron de comentarios respecto a lo realizado por Laferte, quien de un solo golpe logró colocar tres temas urgentes en la mesa: la situación política del continente, el uso del cuerpo femenino como herramienta política en una cultura machista y la importancia del mundo
del entretenimiento en las causas sociales.

Que salgan que salgan
Que luchen que luchen

Vamos a hacer que el mundo lo escuche
Saquen pa’ fuera todas las piezas del estuche
A ver quién va a joder ahora con los mapuches

Para reforzar su misión, Mon Laferte lanzó el tema “Plata Tá Tá” junto a la sensación del reggaetón Guaynaa, donde a través del poder de los ritmos urbanos relata no sólo el levantamiento del pueblo chileno, sino que además utiliza varias frases que se inventaron durante las protestas, convirtiéndose así en la voz de los que sobran, en clara referencia a
la emblemática canción de protesta del grupo chileno Los Prisioneros, “El Baile de los que Sobran”.