En 2019 Regina King nos sorprendía al ponerse en la piel de Sister Night para lo que fue la serie Watchmen de HBO, y de esta forma entregándonos una actuación más que destacada y brillante a lo largo de los 9 capítulos que duró dicha serie. Ahora, a un poco más de un año de aquello, King nos vuelve a sorprender, pero desde el otro lado de la pantalla y tomando su lugar en la silla del director, para entregarnos One Night in Miami (PrimeVideo), una cinta inspirada en la obra de teatro del mismo nombre, la cual nos habla de la noche en que se juntaron cuatro leyendas de la sociedad afroamericana.

Era 1964, Malcolm X (Kingsley Bend-Air) estaba en el ojo del huracán por su posición extremista, radical y sumamente válida en relación al trato hacia las personas negras, de parte de los blancos, mientras que por otra parte Cassius Clay (Eli Goore) estaba a punto de coronarse campeón y pasar a ser conocido como Muhammad Ali. En tanto, la estrella del fútbol americano Jim Brown (Aldis Hodge) comenzaba a pensar que el fútbol ya no lo llenaba y veía a la actuación como un camino ideal para él, mientras que Sam Cooke (Leslie Odom Jr.), cantante de soul y una de las más importantes figuras de la industria musical de aquellos años, intentaba creer un nuevo éxito, que hiciera consagrar su carrera. 

Estas cuatro figuras de la sociedad afroamericana coincidieron la noche en que Clay se coronara campeón, para posteriormente celebrar. Una celebración y una reunión de la que, si bien no existen registros históricos más que el solo hecho de que se juntaron, pero que esta cinta teoriza y nos habla de lo que quizás pudieron conversar, discutir, criticar y por sobre todo de las posibles verdades que cada uno enrostró en la cara del otro. 

Desde aquel momento, las cuatro paredes de la habitación que el propio Malcolm X rentaba en el Hampton House Motel, se convertiría en el pequeño escenario que albergaría un sinfín de emociones, un tira y afloja de ideas, críticas y reproche, pero también sería un refugio donde se permitiría llorar, sufrir y a partir de ello también crear. Explorando de esta forma la fragilidad de los egos, las historias detrás de cada uno, su relación y experiencia frente al racismo de los 50 y 60, pero también el peso que deben cargar al ser figuras reconocidas dentro de la sociedad americana de la época, lo cual es el detonante a la hora de que cada uno de ellos lance sus críticas hacia los otros, y aquello, a su vez también es el motor a la hora de querer reflexionar acerca del rol y el aporte que ellos deben dar hacia la sociedad,  no sólo la sociedad afroamericana, sino que la sociedad en general, logrando que dichas reflexiones traspasen las épocas y se sientan tan vigentes, al mirarlas con los ojos del 2021.

El adaptar una obra de teatro a cine, siempre es un riesgo, son códigos, universos y lenguajes diferentes, pero la energía del discurso que posee la cinta, las maravillosas actuaciones y la potencia de cada diálogo logra que esta One Night in Miami no necesite más que eso, no hacen falta movimientos de cámaras arriesgados o planos secuencias eternos, sólo basta el poder de la dirección de actor –como la de King en este caso-, y también la interpretación que Bend-Air, Goore, Hodge y Odom Jr, logran entregar a lo largo de los 110 minutos de este viaje emocional, político e histórico.

Quizás nunca sabremos lo que realmente pasó aquella noche en Miami, y quizás esta cinta si bien puede o no estar en lo cierto, pero aun así, sí nos puede entregar pistas de lo que sí habría pasado al momento de que cuatro importantes personajes como Ali, Malcom X, Brown y Cooke hubiesen estado reunidos en la misma habitación, así mismo esta película va mucho más allá de una cinta histórica, y es más que nada una cinta que invita a nosotros mismos a reflexionar acerca de nuestro rol y postura frente  a causas sociales y políticas, y a que figuras –políticas o no-, le entregamos nuestro respaldo, un tema tan crucial en este tiempo.