«Adore» es el cuarto álbum de estudio de la banda norteamericana The Smashing Pumpkins. Un disco diferente, introvertido, experimental y melancólico, algo completamente distinto a lo que Billy Corgan, James Iha, D’arcy Wretzky y Jimmy Chamberlin venían trabajando anteriormente.

Junto con el despojo de la agresividad y las guitarras distorsionadas, Adore dio paso a un modo distinto de hacer canciones para los Pumpkins. Como consignó el propio Corgan en algún momento “Ya no hablo con adolescentes. Ahora le hablo a todo el mundo. Es un diálogo mucho más abierto. Hablo con personas que son mayores que yo, y también más jóvenes, y a mi generación también

No es de extrañar que la inmensa mayoría de su fanaticada – que fue fidelizada con la primera trilogía noventera – no recibiera el disco como se esperaba. En cuanto a ventas, fue un fracaso total (vendió un millón cien mil copias en Estados Unidos, a diferencia del Mellon Collie, que vendió diez veces más). La crítica recibió el trabajo de manera más positiva, siendo alabado por revistas como la Rolling Stone y Pitchfork Media.

21 años después de su lanzamiento, Disonantes.cl tiene un veredicto (que en realidad corresponde a la opinión de quien escribe esta reseña): Adore es el mejor disco de The Smashing Pumpkins.

Algo discutible, es verdad. Afirmar tajantemente lo anterior, teniendo el antecedente de Gish, Siamese Dream y el legendario Mellon Collie and The Infinite Sadness, es un movimiento osado.

En principio, ‘To Sheila’ presenta sin filtros lo que se viene: una música más reflexiva y ambiental. Algo de eso ya se venía gestando en el Mellon Collie, con ‘Take Me Down’ o ‘Farewell and Goodnight’. La balada mantiene la línea acústica propuesta en los mencionados, pero con un desarrollo poético mucho más marcado. En palabras de Billy para el VH1 Storytellers:

“Esta es la primera canción que grabé para Adore … En esencia, esta es una canción de amor en  vela, pero también habla sobre la idea de que todo lo que realmente buscamos en la vida es sentirnos realmente vivos … Cuando pienso en eso, puedo verme a mí mismo”

Corgan asegura que esta canción no fue dedicada a ninguna Sheila, no obstante, “si existe en algún lugar más allá de los límites de mi imaginación, imagino que es gaélica” declararía en 2014 para la Rolling Stone.

En el caso de «Ava Adore«, primer single del disco, y quizás la canción más extraña – para la época – del mismo, representa el verdadero comienzo del disco tras la silenciosa ‘To Sheila’. De corte mucho más experimental, el tema se acerca más al sonido anterior de los Pumpkins, pero evidentemente cargado hacia elementos más electrónicos.

La temática habla de la frustración de Billy Corgan por el sexo opuesto, la objetificación del mismo y la demanda insana. Al respecto, el líder de la banda menciona que “la letra es quizás más una reprimenda para mi frustración por el sexo opuesto, que la unión de dos almas. (La frase) ‘nunca debemos estar separados’ es más una demanda que cualquier búsqueda o estado de absolución”.

«Perfect«, la “hermana” de 1979, fue una de las últimas adiciones al disco. Se le llama así por el paralelo de sonidos utilizados en ambas canciones, y por el hecho de que el videoclip de Perfect funciona como secuela del de 1979.  Esta canción pareciera sacada de trabajos anteriores de la banda, y motivados principalmente por las bajas ventas del Adore, fue elegida como el segundo y último sencillo comercial.

Sobre la letra, es lisa y llanamente sobre una ruptura amorosa: “Para afirmar lo obvio, la letra está pensada como una ironía, ya que poco en los asuntos de amor se puede cuantificar como perfecto.” Comentó Billy Corgan en 2014.

Para muchos, Perfect es una de las pocas canciones de los Smashing Pumpkins que podría catalogarse como “feliz”, debido a las características melódicas e instrumentales de la canción, aunque al igual que 1979, es una alegría nostálgica, frágil, que se refugia en los tiempos pasados.

El sonido del Adore comienza a definirse como tal a partir de «Daphne Descends«, donde los elementos electrónicos toman aún más fuerza, dando a lugar a un tracks más bien oscuros, como Tear, Crestfallen, Appels + Oranjes y Pug.

No obstante, es en «Once Upon A Time» donde nos empezamos a encaminar a las composiciones más sentidas y cargadas de tristeza de toda la discografía de The Smashing Pumpkins. El disco Adore fue compuesto después de la muerte de Martha Corgan, madre de Billy, quien falleció de cáncer mientras los Pumpkins se encontraban en la gira promocional del Mellon Collie and The Infinite Sadness.

Evidentemente, hubo muchas cosas que el cantante quiso decirle, y la canción fue concebida con ese propósito: “Esto se escribió en oposición directa a la muerte prematura de mi madre. Un mensaje que, supongo, es sobre las cosas que me hubiera gustado decir, pero que no tuve el valor de hacerlo

«The Tale Of Dusty And Pistol Pete», es una obsesión de quien escribe. No sería exagerar que uno de los motivos para escribir esta reseña (y defender al infravalorado Adore) es la existencia de esta canción. Y es que su textura, el discurso, la composición: En perfecto equilibrio, como todo debe estar.

No obstante, su temática es más bien fatídica, pues trata de un femicidio: Pistol Pete, un trastornado hombre, mata a su esposa, Dusty. La canción prosigue contando cómo el fantasma de Dusty atormenta por el resto de sus días a Pistol Pete.

Para Corgan, “Aparentemente, es una narrativa que cubre las consecuencias de un asesinato; cómo la muchacha ha sido asesinada por su novio, y él es recompensado en ser perseguido por su grito por el resto de su vida” también añade que se trata de una metáfora a su vida amorosa durante los años 90.

«Annie-Dog«, junto con «Blank Page«, son probablemente las canciones más sencillas y sin mayores ambiciones en el disco (que en ningún caso significa que sean débiles, todo lo contrario).

Como un personaje lúdico, Annie-Dog es como las mujeres que he conocido y encontrado fascinantes.” Diría Billy acerca de este corte.

Si se tuviera que resumir Adore en una canción, sería «Shame«. ¿Por qué? El disco estuvo marcado por muchas situaciones distintas: discordancias con Virgin Records, las bajas ventas, el cambio radical en sonido, pero nada tan significativo como la salida de Jimmy Chamberlin, el baterista de la banda.

Durante la gira de Mellon Collie, antes de un concierto programado en Nueva York, Chamberlin y el tecladista de la gira, Jonathan Melvoin, tuvieron una sobredosis, resultando que éste último falleciera. Luego de este suceso, Jimmy Chamberlin fue despedido de la banda.

La canción consiste en una Drum Machine y el resto de los Smashing tocando sus instrumentos. Billy Corgan recuerda esta canción como la reaparición de la química entre la banda: “Éramos sólo nosotros tres, y una máquina de ritmos, tal como habíamos empezado 10 años antes (…) a las tres de la tarde ya la teníamos grabada

«Behold! The Night Mare» es la mejor canción de Adore, a opinión personal. Así es, se ha manifestado anteriormente una particular inclinación hacia The Tale of Dusty and Pistol Pete, pero es esta quien se lleva el galardón. No sólo porque resume Adore (junto con Shame), sino por la belleza compositiva de Corgan que alcanza un clímax, y a gusto de quien escribe, no se ha vuelto a repetir.

El momento más especial es en el minuto 2:09 donde hay un quiebre en la estructura de la canción, con un coro de voces que transmiten con exactitud de qué va todo: un viaje sobre los asuntos del corazón, la muerte del mismo y la aceptación de quiénes somos. Eso a interpretación propia, pues Billy asegura que trata sobre un “caballo mítico”.

Al terminar el disco, nos encontramos con ‘For Martha’, una canción de 8:16 minutos tributo a Martha Corgan (Once Upon a Time es otra dedicada a ella) a modo de despedida. Cabe señalar que esta última es un punto altísimo en Adore, siendo una canción recurrente en los setlist actuales de la banda.

«Blank Page» termina despidiendo el, hasta ese momento, el disco más experimental de Smashing Pumpkins. Una balada de piano nostálgica sobre el fallido matrimonio de Corgan, que termina cerrando un álbum caracterizado por lo quebrado, dolido y olvidado.

Generalmente las bandas cuyo éxito se basó en ciertos estilos musicales, no tiende a salir de eso nunca, pero los estadounidenses privilegiaron la libertad artística por sobre las exigencias del mercado. Eso les pasó la cuenta, evidentemente, pero el legado de Adore ha perdurado a través del tiempo, siendo citado hasta el día de hoy como un álbum importante.

Un álbum debe entenderse como una unidad, una maquinaria que opera en conjunto. En este sentido, Adore es superior al, para muchos, obra definitiva de los autores de ‘Tonight, Tonight’: Mellon Collie And The Infinite Sadness.

Mientras que Mellon Colllie fue mucho más ambicioso compositivamente y la propuesta de álbum doble fue acertada, peca de algo similar al White Album de The Beatles: Parece más una colección de canciones increíbles, más que una unidad. Contiene los temas más emblemáticos, algunos superiores a todo lo que vino después, pero se queda en eso.

Adore es el disco más sincero, tanto artísticamente (por llevarlo a una dirección compositiva diferente) como en lo personal. Una oda a la vulnerabilidad, el desnudo.  En números habrá sido un fracaso, pero los más acérrimos fanáticos estarán de acuerdo – en parte – con todo lo expuesto hasta ahora.

Si bien el catalogarlo como lo mejor de Smashing Pumpkins es un movimiento osado y de opinión personal, pero objetivamente el álbum dista mucho de ser el fracaso que en su momento fue, y por lo mismo, esta reseña intentó otorgarle la justicia que merece.