Una fábrica abandonada fue el escenario seleccionado por Vans para establecer su casa durante un fin de semana. En estas dos jornadas gratuitas, la clásica marca de calzado consintió a sus seguidores más fieles con una instalación que contaba con comida, cerveza, barbería y manicure, talleres, y lo más importante: música en vivo.

House of Vansabrió sus puertas con el rap. La nueva y la vieja escuela compartieron escenario, con nombres prominentes en ambas. El encargado de iniciar la música fue Ceaese, el miembro más prolífico de la KSN FAM, quienes hace años vienen impulsando una nueva manera de hacer rap en un país tan conservador como el nuestro.

Acompañado por sus hypemen de la KSN, el Cea encendía al público al ritmo de sus canciones. Con un nuevo disco bajo el brazo y un extenso catálogo, entre álbumes propios y colaborativos, además  participaciones con otros artistas, el rapero tuvo temas de sobra para hacer saltar y corear a su público.

Tras un leve receso, los siguientes en subirse a la tarima fueron los Liricistas. El trío de Maipú dio una vuelta por todo su repertorio, desde clásicos como Estilo Libre hasta temas nuevos como Galaxia. El público calentó motores saltando y coreando cada una delas rimas de Benja y Piter, los MC del grupo, mientras DJ Sta le ponía el carbón al fuego de sus temas.

La nota alta de la tarde estuvo a cargo del legendario rapero estadounidense Freddie Gibbs. Con una vieja placa bajo el brazo y el prestigio de haber colaborado con el mítico Madlib en uno de los mejores álbumes de rap de los años recientes, Piñata (2014), el norteamericano llegó con currículum de sobra al House of Vans.

El show de Gangsta Gibbs inició con su DJ encendiendo a la multitud con los sonidos más frescos de la escena rapera moderna. Los sonidos de Drake, A$AP Ferg, Sheck Wes, entre otros, hicieron saltar a la multitud hasta la salida del MC.

Gibbs demostró estar a la altura de la situación y alternó entre clásicos de Piñata, como Deeper y Thuggin’, y canciones de Freddie, su último LP, mezcla a la que se le agregaron temas en los que ha colaborado, como Old English (con Young Thug y Ferg).  

El público coreó cada hook de sus temas, saltó y mosheó al ritmo de los más prendidos y respondió a cada grito que Gibbs pedía, especialmente el “fuck the police”, que se hizo recurrente en la presentación. Freddie dio muestras de toda su experiencia en vivo: botellas de champagne, conversaciones con su DJ, y para coronar todo, sus avalanchas sobre una multitud eufórica que se codeaba por tomarle una foto de cerca, regalándonos una postal irrepetible de uno de los MC más respetados del panorama actual.

Revisa la galería completa del evento / fotografías por Francisco Millan G