Estrenado internacionalmente en el Festival de Rotterdam, donde obtuvo una mención especial del jurado, el filme de Karin Cuyul puede ser visto online en la plataforma de la red de salas independientes de Chile.

“Historia de mi nombre”, ópera prima de la cineasta chilena Karin Cuyul, es el nuevo estreno de la plataforma online de Red de Salas, integrada por salas independientes de todo el país.

El filme debutó el año pasado en el importante Festival de Rotterdam, donde obtuvo la mención especial del jurado de Bright Future Competition, y, desde entonces, inició un largo recorrido por el mundo. Además, ganó el premio de la Crítica CAMIRA en el Festival Márgenes de España y recibió una mención honrosa en el Festival de Cine de La Serena.

La propia directora define su documental con el siguiente testimonio: “tras el incendio de mi casa, regreso a los lugares donde crecí para reconstruir mis recuerdos de infancia. En este viaje emerge el recuerdo de Karin Eitel, mujer detenida y torturada en dictadura a quien debo mi nombre. Una historia de la que nunca hablaron mis padres, me acerca a Karin ya no sólo por mi nombre. De fondo, el recuerdo de una infancia en un país que reconstruyó su democracia omitiendo su propia historia”.
 

Sororidad, empatía y trabajo colectivo

“El documental habla en realidad de la historia de Chile”, destaca Teresita Ugarte, Directora de la Red de Salas. “Lo hace a través de dos mujeres de diferentes generaciones, de un plebiscito a otro, que se encuentran por azar. Como Red de Salas nos es muy importante darle espacio a películas que reflexionan sobre nuestro contexto e inviten a practicar la sororidad, la empatía y el trabajo colectivo entregando una nueva esperanza para este nuevo Chile que se está construyendo”.

En el proceso de realización del documental, Cuyul fue tomando inspiración en otras disciplinas para potenciar su confesión en primer persona.  “Roberto Collío sonidista de la película, me comentó del trabajo de Italo Gallardo y su compañía La Laura Palmer, que hacían teatro documental autobiográfico, me puso en contacto con él y fue clave el trabajo que realizamos juntos, primero para investigar mi propia voz entender mis pausas y énfasis, la forma en que contaba los relatos”, contó la directora en una entrevista. “Adicionalmente a esto, también trabajé con Francisca Castillo en lograr un tono cotidiano para contar. El trabajo de ambos me sirvió mucho para entender, desde el teatro, cómo podía construir mi propio relato”.

Un rol importante en el documental tiene además la banda Prehistöricos. “Escuché primero ‘Invéntame un final` y luego encontré ´Borrémonos del mapa`. Apenas la escuché me di cuenta que esa tenía que ser la canción final, me puse a investigar un poco más del grupo, leí unas entrevistas y me decidí a contactar a Tomás, que es el vocalista y compositor. Le conté por mail en qué estaba y por qué quería esta canción, nos juntamos en un café cerca de su estudio y fue una conversación súper bonita. Yo llevaba harto tiempo encerrada en el montaje, y fue como una pausa para contarle la película que estaba por nacer. Accedió totalmente con la canción y luego concordamos otra reunión en su estudio para encontrar un par de canciones y sonidos que necesitaba para dos momentos de la película”, cuenta la documentalista.