Las primeras palabras que escribo son importantes, pero también son las que más he pensado en el último tiempo. Esta es mi primera reseña, al menos aquí, es el primer medio para el cual escribo, es mi primer nerviosismo ante una eternidad que me envuelve, y frente a todo eso, soy un principiante. Es por esta razón que mi primera reseña, que bien podría haber sido un disco de Joy Division, Radiohead o alguna otra banda famosa que nos llena de pensamiento, terminó siendo esta película, una que quizá no es de las más importantes o reconocidas, pero que puede transformarse en la mejor para ti y que puede marcar un momento especial en tu vida. Su nombre es Beginners. Traducida al español, «Principiantes». Y antes de seguir… ¿No es eso lo que somos o fuimos?

Por Javier Caamaño

            La película es obra del director Mike Mills, quien hace muy poco tiempo nos trajo un mar de ideas trabajando junto a The National, con quienes hizo un cortometraje llamado I Am Easy To Find, llenando nuestras mentes con canciones como Light Years.Mike, en la película Beginners, es acompañado por un cast que a estas alturas de la vida ya reconocemos, un siempre querido Ewan McGregor que está pronto a participar en la película Dr. Sleep, continuando una obra maestra que nos dejó Stanley Kubrick. Encontramos a Christopher Plummer, que, gracias a una actuación que logra llenar de sentimiento y de realidad un mundo de ficción, consigue ganar su primer Oscar como actor de reparto y otros premios igual de importantes. Y para finalizar la presentación de nuestros actores principales, encontramos al rojo más delicado, el borde de un hilo que pende entre una y otra montaña, el factor que equilibra la película, la señorita Mélanie Laurent, galardonada por su actuación en Bastardos sin Gloria, dirigida por Quentin Tarantino, película que no solo le dio una oportunidad en su loco mundo, sino también la oportunidad de formar parte del mejor reparto ganador de un premio del Sindicato de Actores.

            ¿Cómo habla el silencio? ¿Es la voz el único canal de un mensaje? Esta película nos muestra lo hermoso del vacío y el silencio, que el tiempo y los recuerdos son desordenados, tal como lo son en la vida, lo son en su composición. Así se forma Beginners.

            Ewan McGregor a través de su papel como Oliver, nos muestra lo que es seguir con la vida, cómo afrontar el presente sin olvidar el pasado, un pasado que se quebró tras perder lo que significaba su sonrisa. Oliver crece en un lugar lleno de conceptos que parecen extraños, actitudes que bordean lo psicótico, disfunciones de una sociedad que cambia, y el mayor secreto de su padre que es revelado tras la muerte de su madre. Su padre es homosexual. Esto es un concepto hermoso que aborda la película, no desde el punto de la discriminación, pues no olvida que existe y lo incluye como algo que suele ocurrir, dándonos la explicación del por qué. Un padre que no pudo ser lo que era porque la sociedad le restringía vivir como él deseaba. Oliver vive esto sin problemas y la película pone a su padre como la primera muestra de lo que es ser un principiante, pues empieza a conocer un nuevo mundo para él, uno que no había podido descubrir ¿A dónde va todo? ¿Cómo avanzo ahora? Son preguntas que no se dicen en esa escena de la película, pero que sí nacen en nuestra mente, como si los actores estuviesen hablando tras nuestra espalda.

            Al final, todo el argumento que nos muestran al inicio, desencadena en Ana. Una chica que vive en hoteles, que tiene un lugar al que llegar, pero del que intenta escapar. Intenta escapar de las llamadas, de los pensamientos, de ser alguien, viviendo en hoteles y diciéndonos que, pese a eso, siempre es alcanzada por algo que esta sobre ella. Su realidad, su pasado, no son instantes que se nos muestres, es un pasado que sentimos, es una tristeza que lloramos de una forma interna, con nuestras propias vivencias.

Así nos habla el silencio. Esta película son fragmentos del tiempo, escenas que a veces no dicen nada, simples caminatas, una luz, una flor, una mirada que nos dice que las cosas están mal. La voz queda ausente un momento, para permitirnos apreciar lo que somos tras un grito desesperado. El guion trae pensamientos que son interpretados con el soundtrack, y llega un momento en particular en que quedas en un limbo, con un piano sonando de fondo, donde nuevamente el silencio se expresa en una carencia de voz, solo vez rostros, muecas, solo ves una mirada que es capaz de decirlo todo.

El pasado es el mayor silencio. Es complicado recordar el ayer, solo piensa ¿Qué hiciste al despertar? ¿Qué hiciste la tarde del sábado la semana pasada? Tras pensar eso, queda todo en un pensamiento silencioso, una imagen negra, recaes a inventar algo, a analizar quién eres y qué pudiste haber hecho, todo queda en un supuesto. Así, nuestra vida recae en el desorden de no saber quiénes somos, a dónde vamos, y tras estas preguntas, como si todo esto fuera un camino, llegamos a un lugar o un momento en nuestra vida, dónde nos preguntamos ¿Esto es lo que soy o lo que quiero ser?

Todo lo anterior ocurre en esta historia, es difícil preguntarse quienes somos. La psicología aparece en la película desde una perspectiva psicoanalista, empezando por los conflictos que tiene Oliver con su madre, Ana con su padre, una referencia a Sigmund Freud en el inicio de la película, y la proyección de extrañar en una mascota. Apegarse, no soltarse de algo que nos da un poco de esperanza… al final ¿Estamos preparados para quedar frente al silencio en soledad?

Mientras veía la película, amaba la fotografía que se presentaba, los matices me hacían sentir en algún momento del tiempo. Eso influye demasiado al ver mis recuerdos, pues no puedo pensar en el pasado sin ponerle una nueva tonalidad, y la película nos hace ver esto, una película hecha en el 2010 pero que muestra el 2003 como algo alejado. La paleta de colores completa una escena hermosa.

            Todo avanza, Oliver pone sus ojos en Ana, y el amor que desencadena aquí puede ser odiado o amado. Todo recae en los momentos que pases en tu vida. De eso se tratan las películas. Oliver y Ana son el todo en que nos visualizamos, vemos cuál de los dos somos, qué decisión tomaríamos, nos ponen un momento de desesperación, uno de pasión, uno de nostalgia. La vida es así como se muestra, llena de confusiones, y el director nos pone las opciones que pueden aparecer en la vida, los conflictos y la confusión. El romanticismo, el amor romántico como si en este momento fueras a correr por toda la ciudad para besar a alguien. El amor, un recurso tan invaluable, porque, aunque las palabras sean las mismas, siempre hay una interpretación llena recuerdos o de ilusiones.

            Para finalizar esta reseña, quería destacar que la película, aparte de mostrarnos los momentos, los contextualiza de una forma notable. La pareja del padre de Oliver, Hal, nos muestra la sinceridad, nos muestra la amistad, nos muestra que lo sencillo de las cosas está en palabras, en un abrazo y todo lo que te haga sentir real. Otro elemento en esta composición del séptimo arte, nos deja frases y mensajes que se dan en situaciones particulares, según como avanza la trama, y si bien no te quiero hacer un spoiler de nada, puedo decir que te encontrarás con cosas como “La historia de la tristeza”, o frases como Has perdido mucho ¿y si no puedo llevar esto adelante?.

            ¿El concepto de la película? La tristeza. Pero eso es solamente lo superficial, la reflexión más profunda será lo que haya en ti, tu interpretación, de eso se trata el cine, la música, la literatura… el arte. Llegamos al final, y no sé cómo terminar esto, porque todo viaja dentro de ti tras ver esta película y escribir sobre ella, porque la reflexión de las cosas siempre es algo presente. Tal vez era una etapa que debía pasar y superar, tal vez no es nada, solo me pregunto:

¿Qué pasa ahora?