La película se estrenó el pasado 13 de junio, contó con la producción ejecutiva de Salma Hayek, y el papel protagonizado por Mariana Derderian y Paloma Salas. Además la cinta es la primera película dirigida por Gonzalo Maza, guionista de Una mujer fantástica, Gloria y El año del tigre, entre otras.

Hace años que la labor del guionista ha estado en segundo plano para nosotros, los espectadores. Prueba de ello es pensar que el guionista revela su cara cuando dirige una película, puesto que cuando vemos una, aparentemente antes del guión, está la imagen. Pero es al contrario, el guión es el acto fundacional de una película y desde ahí se desprende la trayectoria de su producción. En esta oportunidad Gonzalo Maza, guionista de Una mujer fantástica, Gloria y El año del tigre, entre otras, escribe y dirige «Ella es Cristina«, largometraje con el que descubre su cara al dirigir por primera vez. La película, protagonizada por Mariana Derderián y Paloma Salas, presenta la fracturada historia de Cristina, una treintañera que debe lidiar con los desafíos que supone vivir la adultez.

El periodista Gonzalo Maza empieza su carrera como guionista cinematográfico con Xs, la peor talla (2003), película que esboza un retrato de la juventud chilena de la época. Al menos cinco años después se estrena Navidad, un largometraje que inicia el periodo de películas que escribiría con Sebastián Lelio como director, y que, llegada Una mujer fantástica, les otorgaría el Oso de Plata al Mejor Guión en el Festival de cine de Berlín. Cuando Maza y Salma Hayek se conocen, en ese momento de efervescencia del chileno, con un Óscar en la mano, consideran trabajar juntos en algún proyecto. Como resultado de las conversaciones, Salma Hayek actúa, esta vez, como productora ejecutiva de «Ella es Cristina«.

Las historias que Gonzalo Maza trabajó junto a Sebastián Lelio tienen un eje en común: la no-historia. Esta negación de la historia funciona como slices of life de sus personajes, donde toman grandes decisiones que en el momento son fríos pasos, pero más temprano que tarde, se convierten en grandes decisiones. Desde la infancia crecí con otro tipo de estructuras, en las que había claridad de los objetivos de su protagonista. Lo más probable era que al verlas ya sabía dónde terminaba cada personaje. Por esa razón me cuesta pillarle el asunto a estos argumentos más abstractos; que paradójicamente, terminan siendo sumamente atractivos de entender, pues tenemos que buscar la historia y luego de ver la película estamos obligados a hacer catarsis. La película esquiva la monotonía gracias a las inesperadas consecuencias de los “accidentes” que sufre la protagonista. Todo inicia cuando Cristina (Mariana Derderián) se cambia de casa con la ayuda de Susana (Paloma Salas), su mejor amiga. A esa altura del metraje Cristina está viviendo los vestigios de un matrimonio fallido, que de cierta forma intenta olvidar; desde ahí pasa el día a día encontrándose con experiencias que la obligan a avanzar y crecer, a veces en direcciones que subyacen la suerte.

El humor de la historia agradece la selección del reparto; Paloma Salas y Mariana Derderián levantan la película gracias a la precisión de sus interpretaciones. En el caso de la primera actriz es presumible la personalidad de su personaje, pues soy culpable de conocer a Paloma Salas por sus podcast, stand ups y programas de tele. Pero, es efectiva para el personaje, hace dinámicos los puntos altos de la historia. Mariana Derderián le da vida a otra mujer más, en este caso expuesta a los machismos de los personajes de Néstor Cantillana y Roberto Farías, que son, en cierto modo, los causantes del cambio de Cristina. La película nos muestra una realidad actual; su premisa son los obstáculos de vivir los 30, pero la protagonista es una mujer que junto a su amiga, se exponen a los abusos de los hombres, tanto de un padre, de un ex, o de un marido. Derderián es sutil en su interpretación, un tanto tímida, contrastando al personaje de Paloma, pero lo vuelve único gracias a la delicadeza de la interpretación; ya fue suficiente de la caricaturización de los personajes femeninos enfrentándose a los desaciertos de la vida.

Sospecho que el punto de vista de la película presenta los hechos de manera risueña para simpatizar con las -personas- espectadoras, y evidenciar la realidad cotidiana de muchas mujeres. Sin embargo, casi como otro gag de la película, la musicalización tiene canciones como 2022 y Niña Cuchillo, que en este aspecto le dan un  sabor efectista.

Me gusta pensar a «Ella es Cristina»  como una película saludable, pero joven en algunas decisiones; quizá por eso la siento un espacio donde puedo estar, un poco gracias al montaje de la mítica Andrea Chignoli, y también, al guión del experimentado Gonzalo Maza, que también propone una dirección aireada. Espero que Ella es Cristina no sea el único primer plano de Gonzalo Maza, dirigir es muy de oficio, y Maza tiene mucho más por contar.