Luego de confirmar el regreso de los californianos en compañía de Bad Religion el próximo 26 de Octubre en el Estadio Nacional, parece necesario hacer un recorrido musical, revisando la discografía de esta banda que influenció a toda una corriente musical. Sin haber lanzado un álbum en siete años, se mantienen vigentes gracias a su legado y de cómo llevaron su sonido en el momento social estadounidense perfecto, historia similar se repite, con la ya menciona banda que los acompaña, otras como Rancid, NOFX y Green Day se suman a la lista.

Si bien la banda fue formada en 1984, avanzamos hasta su inicio discográfico en 1989 con el Self-Titled, «The Offspring» e «Ignition» en 1992, en el primero, su sonido era fácilmente identificable con el punk rock de bandas como Bad Brains, Dead Kennedys o Sex Pistols, en el segundo, este mismo sonido se mantiene de fondo, pero va mutando a lo que próximamente se vendría en el tercer álbum, el llamado skate punk junto con el sonido más digerible de los clásicos power chords, toman forma en un estilo tipo Kiss conociendo a Social Distortion.

En 1994, y junto al álbum titulado «Smash«, llegaron finalmente al éxito cpn canciones como «Come Out and Play» y «Self-Esteem«, las cuales arrasaron en su momento, estas mostraban una evolución y mezcla de su original sonido con el ska y el grunge, algo que para la fecha en los Estados Unidos era muy cotizado gracias a la explosión comercial de este último, logrando altas ventas, números uno internacionales y apariciones en MTV con vídeos de bajo presupuesto que sumaban más a la estética de bandas de ese estilo, este punto es importante debido a que el punk rock se consideraba «muerto», The Offspring era una banda de sello independiente que lograba vender 16 millones de copias a nivel mundial, algo totalmente sorprendente. Esto tenía dos caras de la moneda, por una parte estaba el renacimiento del punk rock en el mainstream y por el otro, la gente que realmente no quería que el punk rock estuviera ahí, ya que el movimiento se consideraba propio de ser under e independiente, las críticas a la banda por parte de los medios que anteriormente les brindaron su apoyo, y los de sector de su fanaticada, comenzaron a aparecer.

«Ixnay On The Hombre» en 1997, si bien no logró el éxito que el álbum anterior había cosechado, dejó varios de sus singles en altas posiciones de los charts, «All I Want» es de ese tipo de canciones, todos la han escuchado alguna vez, incluso hoy en día. «Gone Away», por su parte, con su estilo grunge se ganaba al público en los festivales y no dejaba de sonar en las radios.

La mayor influencia del pop punk comienza en este punto, el contexto social estadounidense se estaba cerrando a los 90s y entrando a los recién nacidos 2000, The Offspring, Green Day y Blink-182 habían llevado el lado comercial a toda una ola de bandas nuevas haciendo pop punk. Son estas las que se mantienen como bandas clásicas, con álbumes clásicos de la época, fueras fan o no, esto era lo que se escuchaba en las radios y por ende pasó a formar parte de la cultura nacional.

«Americana» (1998) y sus singles «Pretty Fly (For a White Guy)», «The Kids Aren’t Alright» y «Why Don’t You Get a Job?» son el claro ejemplo de eso.

No solo la música y la sociedad estaba haciendo cambios, también el Internet y la forma en que se consumía la música, así es como Pretty Fly (For a White Guy), estuvo disponible para ser descargada gratuitamente vía online, 22 de millones de descargas fue el cómputo final en las primeras 10 semanas volviendo a la canción un fenómeno.

«Want You Bad«, «Original Prankster» y «One Fine Day«, parte de Conspiracy of One del año 2000, seguían generando material en el historial de su éxito, en el álbum, «Splinter», tres años después, dejarían ver un sonido más liberador y atrevido, ya como banda consolidada, canciones como «Spare Me The Details» mostraban una influencia ska muy liviana, divertida, totalmente ajustada al perfil comercial.

Luego de este álbum, la banda se enfrentó a un periodo de inactividad con varios cambios en su formación, por lo que no fue hasta 2008, donde los fans recibieron el «Rise and Fall, Rage and Grace«, si bien a esta altura las ventas no eran las mismas, este es probablemente el álbum más consolidado musicalmente, contiene baladas acústicas, canciones poderosas con buenas letras, el concepto y el arte se ajusta a cada canción, tiene su toque pop punk, pero al mismo tiempo, se siente madurez en aquel sonido que parecía tan desordenado y alocado discos como el Americana y Conspiracy Of One, lo mismo pasa con su último álbum publicado en 2012, el fenómeno del pop punk, como el de muchos que han pasado por la escena mainstream, no duró mucho, el público nostálgico siempre espera seguir recibiendo muchas canciones semejantes al single más exitoso de una banda, pero si hace algo distinto lo rechaza, lo critica y automáticamente el artista queda estigmatizados, muchas bandas hacen tours mundiales sin haber sacado algún álbum, solo por la ventaja que las nostalgia les da sobre el público.

The Offspring es una banda importantísima y con mucho que ofrecer, ahora es el momento adecuado para volver a escuchar esos álbumes que, tal vez, a la primera no digerimos bien por cerrarnos al cambio, son todas estas bandas y su vigencia las que me hacen creer que el punk rock sigue vivo.

Recordemos que The Offspring y Bad Religion vuelven a Chile el 26 de octubre en el Court Central del estadio Nacional.

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