El fin de semana recién pasado los ritmos afroamericanos conquistaron el Movistar Arena en una nueva edición de Fauna Otoño.

Finalmente llegó el día del Fauna Otoño, y con él, las malas noticias. Como un obituario, la página publicaba los nombres de los artistas que se iban restando del cartel, Madlib y The Internet, ambos parte de los shows principales. Al menos no se cayó la presentación de Lauryn Hill.

El show comenzó con considerable retraso, y una hora después de lo previsto, Cuco se tomaba el escenario principal. Con una combinación breve entre sus 2 LP y 2 EP, el norteamericano hizo bailar a la multitud que aún se estaba acomodando. Incluso, se dio el lujo de presentar material poco concurrido de su discografía, poniéndonos a brincar con su asertiva mezcla entre poderosas baterías 808 y toques de hypnagogic pop.

Créditos: Francisco Millan G

La siguiente en escena fue Ana Tijoux. La consagrada artista nacional, regente del hip-hop local a estas alturas, se acompañó de su banda en vivo para darle a sus temas esa sazón que nos contagia con cada presentación. Su conexión con el público rompió la barrera de los problemas de sonidos arrastrados del show anterior y la cancha del Movistar Arena, y la cancha entera bailaba al ritmo de los bronces. Como siempre, su compromiso con el activismo se vio plasmado en el escenario. Una vez más, la Ana personificó ese “¡arriba las que luchan!” con el que arenga cada tanto a sus seguidoras.


Créditos: Francisco Millan G

El tercer acto fue uno de los reencuentros más esperados por varios asistentes al show. La londinense IAMDDB tocó en Chile por segunda vez este primer semestre, tras haber enamorado al público local en marzo. El show fue más o menos similar a lo que vimos quienes estuvimos la primera vez, pero eso sólo quiere decir cosas buenas. Sus sensuales bailes acompañados de su poderosa presencia, hacen de ella el foco de atención. Dicen que para gustos hay colores, y parece que IAMDDB se sabe la paleta entera.


Créditos: Francisco Millan G

Las fallas técnicas comenzaron a disminuir con el transcurso del tiempo, la gente parecía haberlo olvidado tras la performance de la británica. Sin embargo, no hay bien que por mal no venga y la artista más esperada de la noche, Lauryn Hill, se subió al escenario tras casi una hora de música envasada.

La espera valió la pena. Lauryn entró al escenario acompañada de una ovación. El público del Movistar se vino abajo en aplausos, y no es para menos, tenían en frente a una de las mujeres claves en el desarrollo del R&B moderno.


Créditos: Francisco Millan G

The Miseducation es el disco más importante de su carrera y, me atrevería a decir, uno de los que marcaron los finales de los 90 y comienzos de los 2000. La audiencia, hipnotizada por su ritmo, pudo contemplar de principio a fin la completa ejecución de una de las obras maestras de la últimas décadas. Con pequeños intervalos, pero sin desentonar, la cantante nos ofreció covers de canciones tan míticas como ella, como Can’t Take My Eyes Off You y Killing Me Softly With His Song, de Frankie Valli y Lori Lieberman, respectivamente.

La puesta en escena también se llevó los aplausos. Lauryn Hill como la mujer imponente que es, inmóvil en el escenario, nos mató a todos con su voz como arma principal. Un grupo de coristas que daban esa sensación de gospel que tanto representa a la comunidad afroamericana en Estados Unidos, simbología que suma ese look setentero con el que llegó, que recordaba un poco a Grace Jones.


Créditos: Francisco Millan G

Cuando miré para atrás, vi a gente en la platea que aplaudía de pie y creo que todos nos sentimos igual. La maleducación de Lauryn Hill cumplió 20 años, pero sus canciones suenan tan frescas como si hubieran salido ayer, demostrando que mantiene intacto su talento. Ese que forjó con todos los vaivenes que le ayudaron a componer al álbum y que, la noche del sábado, nos dieron un espectáculo del más alto nivel que hizo valer toda espera.


Sin embargo, la prolongación del espectáculo también golpeó a otros artistas. El dúo británico Jungle debió presentarse pasada la media noche, ante muchísimo menos público. El Movistar ya no estaba repleto, pero prendió con el synth funk. El mal rato ya había pasado y sólo quedaba disfrutar, la reivindicación del festival quedó en la pista de baile.


Créditos: Francisco Millan G

Revisa la galería de imágenes completa / Fotografías por Francisco Millan G

Cuco

Ana Tijoux

Iamddb

Ms. Lauryn Hill

Jungle